Once-Crue abre nuevas oportunidades de prácticas a 23 estudiantes universitarios en Catalunya
Un grupo de jóvenes con diversidad funcional accede a experiencias laborales remuneradas mediante una iniciativa impulsada por entidades académicas y sociales que busca reforzar su proyección profesional en distintos ámbitos.
Esta propuesta formativa facilita ahora el acceso a entornos laborales reales para alumnado procedente de distintas instituciones académicas del territorio, consolidando un modelo de integración progresiva.
La iniciativa se enmarca en una estrategia más amplia orientada a mejorar la empleabilidad de las personas con discapacidad, en un contexto en el que la transición entre el ámbito educativo y el profesional sigue siendo un desafío clave. A través de este programa, se articula una colaboración entre universidades, entidades sociales y tejido empresarial que permite ampliar horizontes laborales.
Un impulso a la inserción laboral
Un total de 23 universitarios con discapacidad de diferentes universidades de Catalunya participan este año en el programa de Becas Fundación Once-Crue Universidades Españolas. Esta iniciativa tiene como finalidad principal mejorar la carrera profesional de los estudiantes, ofreciéndoles una primera experiencia laboral que resulta determinante para su futuro.
El programa se dirige específicamente a facilitar el acceso al mercado de trabajo, reduciendo barreras y generando oportunidades reales en entornos profesionales diversos. La participación en estas prácticas supone, en muchos casos, el primer contacto directo con el mundo laboral.
Un programa con alcance estatal
Las becas no se limitan al ámbito catalán, sino que benefician a un total de 292 personas en toda España. Cada ayuda cuenta con una dotación de 2.000 euros por estudiante, cantidad que las universidades destinan a la remuneración de los participantes.
Durante el periodo de prácticas, los alumnos reciben hasta un máximo de 600 euros mensuales a lo largo de tres meses, además de contar con la cobertura correspondiente de la Seguridad Social. Este respaldo económico permite garantizar condiciones adecuadas durante el desarrollo de la experiencia.
Diversidad de entornos profesionales
El periodo de prácticas tiene una duración de tres meses y se desarrolla en una amplia variedad de organizaciones. Los estudiantes pueden integrarse en grandes empresas, pequeñas y medianas compañías, microempresas, entidades de la Economía Social y del tercer sector, así como en instituciones tanto públicas como privadas.
Esta diversidad de destinos facilita una adaptación flexible a distintos perfiles y aspiraciones profesionales, al tiempo que fomenta la inclusión en múltiples sectores de actividad.
Una década de trayectoria consolidada
El programa alcanza su décima edición, lo que evidencia su continuidad y consolidación a lo largo del tiempo. Además, cuenta con la cofinanciación del Fondo Social Europeo en el marco del Programa FSE+ de Inclusión Social, Garantía Infantil y Lucha contra la Pobreza 2021-2027.
Este respaldo institucional refuerza el compromiso con la igualdad de oportunidades y la inclusión social, situando la iniciativa como un referente en el ámbito de la integración laboral de personas con discapacidad en Catalunya y en el conjunto del país.
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