Las reservas de agua en las cuencas internas de Catalunya suben al 91,5% tras un primer trimestre excepcional
Un análisis de la Agència Catalana de l'Aigua refleja que los embalses de Catalunya han incrementado notablemente su capacidad desde enero, gracias a las lluvias y la gestión de recursos hídricos según los datos oficiales difundidos por la ACA
La situación actual de los embalses internos marca un crecimiento destacable en comparación con años anteriores, situando a muchas infraestructuras en niveles históricos de almacenamiento y consolidando la seguridad hídrica para la región.
Incremento generalizado de reservas
Los embalses de las cuencas internas de Catalunya han pasado del 85% de su capacidad el 1 de enero al 91,5% el 31 de marzo, con un aumento de 47,82 hectómetros cúbicos en el primer trimestre de 2026, según cifras de la ACA.
El embalse de Darnius Boadella se encuentra al 87,9%, Sau al 88,4%, Susqueda al 90,8%, La Baells al 95,3% y La Llosa del Cavall al 100,6%. Otros embalses, como Sant Ponç y Riudecanyes, superan el 91% y 99%, respectivamente, mientras que Siurana destaca con un incremento del 17% al 75,9% en solo tres meses.
Un portavoz de la ACA afirma que "la evolución positiva de las reservas refleja tanto la abundancia de lluvias como la eficiencia en la gestión de los embalses durante este trimestre".
Impacto del temporal Harry
El incremento más notable se produce entre enero y febrero, gracias a las lluvias asociadas al temporal Harry. Durante este período, Darnius Boadella sube del 82% al 94%, Sau del 76% al 90%, y Siurana del 17% al 45%. Sin embargo, algunos embalses como Susqueda experimentan ligeras reducciones, pasando del 98% al 96%.
La ACA detalla que "estas precipitaciones han permitido recuperar grandes cantidades de agua acumulada, mejorando significativamente la seguridad de abastecimiento para la población".
Variaciones durante marzo
En marzo, algunos embalses registran descensos, mientras que otros aumentan ligeramente sus reservas. Por ejemplo, Sau pasa del 87% al 88,4%, La Llosa del Cavall del 100% al 100,6% y Siurana del 51% al 75,9%. Riudecanyes alcanza el 99,1%, consolidando su nivel histórico de almacenamiento.
Estas fluctuaciones reflejan la dinámica natural de los embalses, dependientes de aportaciones de ríos, gestión de caudales y evaporación. La ACA explica que "la variación mensual es habitual y forma parte del equilibrio entre captación y consumo en cada cuenca".
Nieve y su influencia limitada
El deshielo primaveral tiene un impacto reducido en las cuencas internas. La ACA señala que "los únicos puntos con acumulación significativa de nieve son las cuencas del Llobregat y del Ter, pero su extensión es limitada".
A diferencia de la parte catalana del Ebro, donde la nieve cubre grandes superficies, la fusión en estas cuencas produce aportaciones lentas y progresivas a los embalses, con parte de la nieve que se evapora, se infiltra en el terreno o se dispersa por el viento antes de llegar a los ríos.
Funcionamiento de las desalinizadoras
Actualmente, las desalinizadoras operan al 50% de su capacidad, manteniendo este régimen para favorecer la recuperación de los acuíferos de la Vall Baixa del Llobregat y cumplir los acuerdos de gestión del Ter, reduciendo las aportaciones hacia Barcelona.
Según fuentes de la ACA, "el funcionamiento parcial de las desalinizadoras permite equilibrar la gestión del agua y garantizar reservas estratégicas para la región".
Este primer trimestre marca un balance positivo para Catalunya, con embalses que muestran niveles saludables y una gestión hídrica eficiente que asegura recursos para consumo, agricultura y ecosistemas locales.
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