Dos misteriosos fuegos en Sant Martí, Barcelona, revelan redes ocultas de cannabis y un gran fraude energético
Dos viviendas de Barcelona quedan expuestas tras intervenciones policiales encadenadas. Las autoridades localizan plantaciones interiores y cuantifican un consumo anómalo.
Durante operativos simultáneos, los Mossos d'Esquadra localizan dos instalaciones ‘indoor’ activadas mediante conexiones irregulares que comprometen la seguridad de los inmuebles afectados.
Primer foco en la calle Zamora
La Unidad Regional de Investigación de Salud Pública de Barcelona acude hacia las 10.30 horas del 30 de noviembre para asistir un inmueble tras un fuego derivado de una manipulación eléctrica. Durante la inspección posterior, los agentes encuentran 1.200 plantas distribuidas por fases de floración, 60 pantallas luminosas, sistemas de climatización y ventiladores dispuestos en varias estancias.
Los Mossos detienen al presunto encargado, sin antecedentes, y confirman que la valoración aproximada del material incautado dentro del mercado ilegal asciende a 127.000 euros.
Cadena de actuaciones entre ambos días
Mientras los investigadores procesan los datos del primer punto, se revisa la configuración eléctrica del inmueble, ya que la sobrecarga sostenida compromete la integridad de la red interna. Técnicos de Endesa colaboran en la evaluación de daños, la verificación del desvío de potencia y la desconexión del suministro fraudulento asociado al cultivo.
Segundo incendio en la calle Auger
El 1 de diciembre, alrededor de las 22.00 horas, la Guàrdia Urbana activa un aviso por otro incendio dentro del mismo distrito. Agentes de Seguridad Ciudadana de los Mossos de Sant Martí interceptan a dos personas que pretenden abandonar el domicilio afectado. Tras acceder al interior, los efectivos contabilizan 700 plantas y elementos habituales de producción intensiva, incluidos extractores, luminarias y mecanismos de ventilación. Ambos individuos quedan arrestados durante la intervención.
Análisis técnico y riesgos detectados
La comparación entre ambos escenarios revela patrones idénticos en el uso de electricidad. El equipo técnico encargado del desmontaje identifica manipulaciones que alimentan dispositivos de alto consumo sin protección adecuada. Los especialistas subrayan durante la revisión que “la infraestructura presentaba un riesgo grave por la manipulación de la instalación”, destacando el peligro para el vecindario y las propias estructuras de los edificios.
Evaluación del fraude energético
El informe confeccionado por Endesa establece que la energía desviada asciende a 452.936 kW/h, una cifra equivalente al consumo anual de 130 viviendas. La magnitud confirma el alcance de las dos plantaciones y la presión ejercida sobre la red eléctrica, cuya saturación se erige como causa principal de ambos incendios.
Avances en la investigación
Las detenciones facilitan recopilar datos sobre la organización del material localizado dentro de los dos domicilios. Los Mossos continúan analizando la posible relación entre los implicados, la procedencia de los dispositivos utilizados y los periodos de actividad de cada instalación.
Las diligencias permanecen abiertas mientras se completa la revisión de daños y se determina el impacto total del uso fraudulento de la red en los inmuebles implicados.
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