Dos jóvenes reincidentes quedan arrestados tras una agresión con porra a un vigilante del Metro
Un ataque nocturno en una estación barcelonesa activa una investigación policial que culmina con detenciones y restricciones judiciales de acceso al transporte público.
La actuación de la seguridad privada en una instalación clave del suburbano deriva en un episodio violento que vuelve a situar el foco en la reincidencia delictiva y en la protección del personal que trabaja en el sistema metropolitano.
Investigación abierta por los Mossos d’Esquadra
Los Mossos d’Esquadra detienen a dos hombres de 21 y 22 años como presuntos autores de una agresión cometida con una porra contra un vigilante de seguridad privada en la estación de Trinitat Nova del Metro de Barcelona. La intervención policial se produce tras diversas diligencias que permiten identificar a los sospechosos, conocidos por los investigadores debido a antecedentes por hechos similares.
Las detenciones se realizan el 11 de diciembre, después de que la policía autonómica haya reunido indicios suficientes sobre la participación directa de ambos individuos en los hechos ocurridos el pasado mes de noviembre dentro de las instalaciones ferroviarias.
Antecedentes que agravan la situación judicial
El historial de los arrestados adquiere especial relevancia en el desarrollo del caso, ya que en 2023 ya han sido detenidos por tentativa de homicidio tras una agresión con una defensa extensible. A este contexto se suma que uno de los implicados ha sido denunciado en tres ocasiones por tenencia de arma prohibida, en todos los casos relacionada con el uso de sprays de pimienta.
Ante este escenario, los Mossos solicitan a la autoridad judicial la adopción de medidas cautelares que refuercen la seguridad en el transporte público, una petición que es aceptada y que conlleva la prohibición de acceso al Metro de Barcelona para las personas detenidas.
La noche de los hechos en Trinitat Nova
El episodio se inicia el 21 de noviembre, alrededor de las 23.45 horas, cuando el vigilante se encuentra de servicio en la estación de Trinitat Nova de la línea L3 y expulsa a un grupo de personas que fuma en el interior del recinto, una conducta prohibida por la normativa vigente.
Horas más tarde, sobre las 2.25, los mismos individuos regresan en un vagón y, al percatarse de la presencia del personal de seguridad privada, comienzan a increparlo, lo que obliga nuevamente a desalojarlos de la estación. Durante la huida, uno de los integrantes del grupo rocía con spray de pimienta a los vigilantes, que consiguen retener a uno de ellos. Poco después, uno de los trabajadores recibe un golpe en la cabeza con una defensa extensible y debe ser trasladado a un centro hospitalario para recibir asistencia médica.
Escribe tu comentario