La Policía desmantela una red internacional que defrauda 32,8 millones en alcohol en Catalunya y Valencia
La operación conjunta de la Fiscalía Europea, la Policía Nacional y la Agencia Tributaria revela una compleja trama de fraude fiscal en el comercio de bebidas alcohólicas con ramificaciones en Portugal y Bélgica, resultando en 18 detenidos y numerosos bienes intervenidos.
La magnitud de la investigación evidencia cómo organizaciones criminales utilizan estructuras transnacionales para evadir impuestos y generar beneficios millonarios de manera ilícita, afectando directamente a la economía y al cumplimiento fiscal en España.
Operación coordinada y arrestos
Agentes de la Policía Nacional y funcionarios de la Agencia Tributaria, bajo coordinación de la Fiscalía Europea, han desarticulado una organización que presuntamente defrauda 32,8 millones de euros en la venta de bebidas alcohólicas desde 2019. El operativo concluye con 18 detenciones tras 12 registros realizados en Barcelona, Tarragona y Valencia, además de actuaciones complementarias en Portugal y Bélgica.
En paralelo, se bloquean cuentas bancarias de personas y sociedades vinculadas, se incautan vehículos, 40 inmuebles y más de 430.000 euros en efectivo, además de múltiples dispositivos electrónicos y abundante documentación de interés para la investigación, según informa la Policía Nacional.
Método de fraude y empresas pantalla
La investigación comienza cuando los investigadores identifican la existencia de una red que opera mediante empresas pantalla en España, Portugal y Bélgica. Las pesquisas permiten constatar que la organización utiliza facturación falsa para evadir impuestos derivados de la importación y distribución de grandes volúmenes de bebidas alcohólicas.
El sistema se centra en dos depósitos fiscales en España, instalaciones en las que los productos pueden almacenarse sin abonar impuestos de forma inmediata, y el IVA se genera únicamente cuando la mercancía sale de estos puntos para su distribución o consumo. En esos momentos, se detecta la participación de las llamadas “empresas fantasma” que facilitan la simulación del circuito comercial.
Reventa y beneficios ilícitos
Posteriormente, la mercancía se revende a través de una cadena de empresas ficticias que utilizan facturas falsas para ocultar la operación fraudulenta. Este mecanismo impide que el IVA correspondiente llegue a las arcas del Estado, lo que permite a la red obtener beneficios millonarios de manera ilícita. Según fuentes policiales, “la complejidad de la estructura muestra un nivel de sofisticación internacional que dificultaba su detección”.
Las autoridades destacan que este tipo de operativa no solo provoca pérdidas fiscales significativas, sino que también distorsiona la competencia en el sector del comercio de bebidas alcohólicas, afectando a empresas legales y al mercado en general.
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