VIDEO | Una mujer en Venecia roba un barco de reparto y choca contra el histórico Puente de Rialto
Una mujer estrelló un barco de carga robado contra el famoso Puente de Rialto, una estructura del siglo XVI, dañando la histórica balaustrada de piedra y provocando la caída de varios paquetes al Gran Canal.
El incidente ocurrió en pleno apogeo del periodo de entregas navideñas a lo largo de una de las vías fluviales más transitadas de la ciudad. La sospechosa, identificada como una mujer italiana de origen tunecino, intentó inicialmente robar paquetes de una embarcación de reparto tradicional veneciana —conocida como "topo" (ratón)— que se encontraba amarrada cerca del puente mientras los mensajeros estaban ausentes.
La secuencia del robo
Según el propietario del barco, Alvise Brussa, la mujer rebuscó entre las pertenencias personales de los trabajadores antes de llevarse la nave. "Robó cigarrillos de la mochila de un empleado y luego encontró la caja de las llaves y las tomó, logrando arrancar el motor y acelerar", explicó Brussa a los medios locales.
Cuando fue descubierta por testigos, la mujer emprendió la huida hacia el canal, pero perdió el control de la embarcación y se estrelló contra la balaustrada lateral del puente. Brussa señaló que, aunque en el pasado les habían robado paquetes, "nunca el barco entero".
Daños al patrimonio y detención
El impacto destruyó tres postes y rompió el soporte de la balaustrada. Múltiples paquetes cayeron al agua, junto con fragmentos de la piedra histórica; ambos fueron recuperados posteriormente por las autoridades. La policía de Venecia detuvo a la mujer bajo cargos de robo agravado y otros delitos. Las autoridades revelaron que la sospechosa estaba sujeta a un DASPO, una prohibición administrativa que le impedía entrar en Venecia durante tres años debido a delitos anteriores contra la propiedad. A pesar de esta medida, había sido identificada repetidamente por la policía en Mestre y en la zona continental veneciana.
Evaluación de los daños
El Puente de Rialto, construido entre 1588 y 1591, sufrió daños significativos que aún están siendo evaluados. Giovanni Giusto, un cortador de mármol que supervisó una restauración previa de la balaustrada en 2008, declaró a la agencia de noticias Ansa que la reparación será "difícil, pero no imposible". Giusto indicó que la prioridad es recuperar todos los fragmentos, incluso los que cayeron al agua, aunque advirtió que será necesario un trabajo imaginativo ya que no se encontrarán todas las piezas. A pesar del intenso tráfico de góndolas y lanchas motoras en la zona, las autoridades confirmaron que nadie resultó herido. "Gracias a Dios nadie salió herido", concluyó el propietario del barco.
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