Un perro se come la cara de su dueña mientras estaba convulsionando por un ataque epiléptico
El caso de una tatuadora de 25 años conmociona por la gravedad de las heridas y abre el debate sobre ataques inesperados de animales domésticos
Una tatuadora de 25 años vivió una escena estremecedora en su propia casa cuando, tras sufrir una convulsión, fue atacada por su perro mientras se encontraba inconsciente. La joven, Karma Davis, sufrió gravísimas heridas en el rostro después de que su pitbull, Fayzo, la mordiera durante el episodio.
El suceso ocurrió el pasado 2 de marzo en su vivienda de Peoria, Illinois. Según su propio relato, había olvidado tomar la medicación para su epilepsia, lo que habría desencadenado la crisis. Durante la convulsión perdió completamente el conocimiento, sin ser consciente de lo que estaba ocurriendo.
“No tenía labios”: el momento en que descubrió la gravedad
Cuando recuperó la consciencia, Davis notó que algo no iba bien, pero no fue hasta que realizó una videollamada a su prometido cuando comprendió la magnitud de las lesiones. El animal le había arrancado ambos labios, parte de la mejilla y la nariz, además de causarle graves daños en las orejas y múltiples cortes en el rostro.
“Parecía un esqueleto”, relató posteriormente, describiendo el shock al verse. Su pareja, al percibir la situación, alertó de inmediato a los servicios de emergencia.
Cirugías de urgencia y un largo proceso de reconstrucción
La joven fue trasladada de urgencia al hospital, donde los médicos lograron frenar la hemorragia y la mantuvieron en coma inducido durante dos días y medio. Las lesiones fueron extremadamente severas: pérdida completa de los labios, gran parte de la mejilla izquierda y la base de la nariz, además de importantes daños en ambas orejas.
En las semanas siguientes ha sido sometida a múltiples intervenciones quirúrgicas, incluyendo injertos de piel tomados de su pierna. Actualmente sigue bajo tratamiento intensivo, con alimentación por sonda y visitas constantes a especialistas en cirugía reconstructiva.
Los médicos valoran nuevas operaciones, e incluso no descartan un trasplante facial parcial, lo que implicaría medicación de por vida.
Un perro rescatado sin antecedentes de agresividad
El animal, al que Davis había rescatado años atrás de un entorno abusivo, nunca había mostrado comportamientos agresivos. Según explica, el ataque pudo producirse como reacción a la convulsión, aunque se trata de un comportamiento extremadamente inusual.
Tras el incidente, las autoridades se llevaron al perro, que fue sacrificado posteriormente. A pesar de todo, la joven asegura que sigue teniendo sentimientos encontrados: “Lo echo de menos, pero no lo querría de vuelta”.
Recuperación, secuelas y dificultades económicas
Más allá de las graves secuelas físicas, la recuperación será larga y compleja. Davis continúa recibiendo atención médica constante y necesita cuidados las 24 horas, lo que ha obligado tanto a ella como a su pareja a dejar de trabajar temporalmente.
La familia ha iniciado una campaña de recaudación de fondos para hacer frente a los costes médicos, mientras intenta rehacer su vida lejos de la vivienda donde ocurrió el ataque, un lugar que consideran ahora imposible de habitar por el impacto emocional.
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