Despedir el año también puede convertirse en un ejercicio de lujo extremo. Mientras millones de personas celebran la llegada del nuevo año con cenas familiares o uvas en la plaza, una minoría opta por menús de Nochevieja que cuestan lo mismo que un coche de alta gama —o incluso una vivienda—. Desde Madrid hasta Nueva York, pasando por Dubái, París, Tokio o el norte de Italia, la alta gastronomía eleva el listón con propuestas que combinan producto premium, escenarios icónicos y servicios diseñados para una clientela ultraexclusiva.
Nueva York: 110.000 euros para cenar con vistas al ‘ball drop’
El récord lo vuelve a marcar Times Square. El paquete de superlujo del hotel The Knickerbocker alcanza los 110.000 euros por persona e incluye varias noches de alojamiento, una cena de gala de cerca de diez pases en el restaurante Charlie Palmer Steak IV —con ingredientes como langosta, caviar y cortes selectos— y bebidas premium ilimitadas.
El gran atractivo es el acceso VIP al descenso de la bola, desde una ubicación privilegiada y sin aglomeraciones, además de entretenimiento personalizado y servicios a medida. Una experiencia pensada para quienes buscan despedir el año desde el epicentro mediático del planeta sin reparar en gastos.
Dubái: caviar, wagyu y fuegos artificiales por 20.000 euros
Si Nueva York impresiona por el precio, Dubái lo hace por la puesta en escena. El hotel Atlantis The Palm ofrece su VIP Sky Suite para Nochevieja por unos 20.000 euros por persona, con capacidad limitada y privacidad absoluta.
El menú reúne langosta, wagyu, caviar y mariscos de alta gama, acompañados de champagne exclusivo y vinos de primer nivel. Todo ello con vistas directas a los fuegos artificiales sobre el Golfo Pérsico y un servicio completamente personalizado, con camareros dedicados y entretenimiento privado.
Madrid: el Ritz, epicentro del lujo gastronómico
En España, una de las propuestas más exclusivas se concentra en el Mandarin Oriental Ritz de Madrid, que ofrece una cena de gala diseñada por Quique Dacosta por unos 1.300 euros por persona.
El menú recorre productos de alta gama como mariscos, langosta, trufa, lubina con caviar o ternera blanca de Ávila, con maridaje selecto, música en directo y cotillón. La experiencia se completa con detalles de alojamiento, decoración navideña y servicios personalizados en las suites, consolidando al Ritz como una de las referencias de la Nochevieja de lujo en la capital.
París: romanticismo y alta cocina en la Torre Eiffel
Celebrar el cambio de año en la Torre Eiffel también tiene precio. El restaurante Le Jules Verne ofrece su menú especial de Nochevieja por entre 900 y 1.000 euros.
Vieiras con caviar, rodaballo con beurre blanc y yuzu, carnes selectas y postres de alta pastelería componen una propuesta que combina gastronomía de autor, vistas panorámicas de París y fuegos artificiales, en una de las escenas más icónicas del mundo.
Tokio: casi 3.000 euros entre champagne y caviar
En la capital japonesa, el restaurante Peter, en el hotel The Peninsula Tokyo, eleva la experiencia hasta los 2.600–2.700 euros por persona. La oferta incluye champagne Krug en formato free-flow, 50 gramos de caviar y una ubicación privilegiada en el piso 24, con vistas a la ciudad iluminada.
Más que un menú cerrado, la propuesta apuesta por una experiencia premium continua, con servicio exclusivo y ambiente selecto para recibir el nuevo año desde las alturas.
Italia: alta cocina con vistas al Lago d’Orta
El norte de Italia también se cuela en la lista con Villa Crespi, el restaurante de dos estrellas Michelin de Antonino Cannavacciuolo, donde la Nochevieja puede costar alrededor de 1.500 euros por persona.
El menú de 8 a 12 tiempos recorre la alta cocina italiana con productos como ostras, gambero rosso, trufa blanca, rodaballo o paloma rellena, acompañado de vinos selectos y champagne premium. Todo ello en un entorno clásico, con vistas al lago y música en vivo para el brindis final.
Gastronomía, espectáculo y exclusividad
Estos menús no son solo cenas: son experiencias integrales que combinan alta cocina, escenarios únicos, bebidas de colección y servicios personalizados. Una forma de despedir el año que convierte la Nochevieja en un símbolo de estatus y exclusividad, reservado para quienes buscan empezar enero sin mirar el precio… ni el reloj.
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