Entre el riesgo de irrelevancia frente a gigantes como EE.UU. y China y la amenaza del populismo, Luis de Guindos ha lanzado un ultimátum en el Congreso CEDE: la disciplina fiscal "no es opcional". El vicepresidente del BCE ha advertido de que gobernar sin presupuestos y sin rumbo a largo plazo no solo asfixia la economía, sino que agrava heridas sociales urgentes como la crisis de acceso a la vivienda.