Nueva técnica para evaluar el hígado en pacientes de riesgo

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Dr. Altamirano quironsalud 11062018

El Dr. José Altamirano/ Quirónsalud.


El Hospital Quirónsalud de Barcelona ha incorporado un método no invasivo que, a través de ondas de ultrasonidos, proporciona indicadores para tomar decisiones sobre el tratamiento, seguimiento o pronóstico a largo plazo de las enfermedades hepáticas crónicas.


Unas dolencias que pueden derivar, si no se tratan a tiempo, en cirrosis o, incluso, cáncer de hígado.


Esta técnica permite medir la elasticidad del hígado y permite valorar un volumen de tejido 100 veces superior a una biopsia hepática.


La Elastografía de Transición proporciona información sobre la rigidez de este órgano, un indicador clave para valorar si el paciente tiene cirrosis -se produce cuando el hígado está muy rígido-, también aporta indicadores sobre la grasa o viscosidad del hígado.


Los pacientes con el hígado graso pueden desarrollar esteatosis hepática, que provoca inflamación o esteatohepatitis y muerte celular, y que, si no se trata, puede llevar a la fibrosis hepática, que causa una disminución del flujo sanguíneo a través del hígado y una acumulación de tejido cicatricial.


Sin tratamiento, la fibrosis del hígado puede progresar y llevar a cirrosis, fallo hepático y cáncer de hígado, según han resaltado los expertos.


TRASTORNOS METABÓLICOS


En la actualidad, el hígado graso no alcohólico es una enfermedad asociada a trastornos metabólicos, como la obesidad o la diabetes de tipo 2, y afecta, aproximadamente, a un 30% de la población en Catalunya.


Asimismo, hasta un 20% de pacientes con diabetes tipo 2 y pruebas de función hepática normales pueden presentar lesiones histológicas de esteatohepatitis.


Sin embargo, solo una pequeña parte de los pacientes con hígado graso no alcohólico desarrollan cirrosis, y el principal factor predictivo es la fibrosis hepática; además la fibrosis hepática en esta población es un factor de riesgo para eventos cardiovasculares posteriores.


El hepatólogo y facultativo del Servicio de Medicina Interna del Hospital Quirónsalud Barcelona José Altamirano ha resaltado que "se estima que aproximadamente ocho de cada diez personas con obesidad y seis a siete de cada diez diabéticos desarrollarán hígado graso a lo largo de su vida, con las complicaciones asociadas para el hígado y el sistema cardiovascular".

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