Juan Rosell, preparando su candidatura a la presidencia del FC Barcelona

|

Juan Rosell Lastortras es un habitual del Camp Nou. El que hasta el pasado mes de diciembre fuera el jefe de los empresarios de España como máximo dirigente de la CEOE, está preparándose para presentar su candidatura al Fútbol Club Barcelona.


Rosell (Barcelona, 1957) ha mantenido reuniones con las fuerzas vivas de Catalunya para analizar las probabilidades de victoria en las próximas elecciones a la presidencia del Barça.


Muchos empresarios creen que superar el conflicto precisa un pacto interno en Cataluna y no exigir la previa rendición del secesionismo. Y en este imaginario colectivo, el fútbol juega un papel importante.


Rosell, que ahora gestiona sus negocios familiares, sigue analizando los beneficios y los riesgos de pugnar por un sueño de infancia: ser parte de su propio club. Lo sigue todo, tanto el fútbol, como el baloncesto y el balonmano.


Además de socio, tiene nueve abonos en la tribuna baja del Camp Nou. Asientos con los que cada quince días acude al estadio acompañado de sus tres hijos, con los que se reúne en un lugar común para ir en romería al templo culé.


Juan Rosell


Lo que podría dar el éxito a Rosell en el Barça

Su candidatura está siendo impulsada por los sectores más neutrales del conflicto político que se vive en Catalunya, asunto clave a la hora de captar votos y de tener apoyos mediáticos dado el intento de los partidos independentistas de usar al FC Barcelona para sus objetivos.


El expresidente de la CEOE está bien visto en Barcelona, desde por los más fieles seguidores del nacionalismo catalán, como la gente de ERC, como en Madrid, donde se considera que la institución deportiva ha sido y se ha dejado manosear por las fuerzas 'indepes'. El actual presidente Josep Maria Bartomeu ha intentado mantener una postura equidistante, intentando contentar a todos y sin gustar a nadie.


Bartomeu, en alguna ocasión dejó que la manifestación en favor de la independencia pasase por el mismo palco del Camp Nou y con alguna frecuencia ha permitido colgar pancartas gigantes por la 'Llibertat' en las gradas del Camp Nou en lugar preferente para las cámaras. Pero, en otras, se ha negado en rotundo a financiar el movimiento independentista. El actual presidente del FCB tuvo incluso que hacer frente a una rebelión interna cuando, el día del referéndum ilegal que se celebró en Cataluña el 1 de octubre de 2017, varios directivos del club propusieron no jugar el partido de Liga contra la Unión Deportiva Las Palmas.


El encuentro acabó jugándose a puerta vacía, sin público, por exigencia de Andrés Iniesta, Sergio Busquets y Leonel Messi, pese a la oposición de otros compañeros como Sergi Roberto y Gerard Piqué. Aquello supuso una crisis institucional sin precedentes en la junta directiva, ya que dos de los directivos más próximos al separatismo —Carles Villarubí y Jordi Monés— presentaron su dimisión ese mismo día en desacuerdo con el club. El partido acabó 3-0 y el Barça pudo mantener la diferencia de 7 puntos que le llevaba al Real Madrid al frente de la clasificación. Hubiera perdido 6 de no haber saltado al terreno de juego.


Rosell, además de ser muy culé, es un hombre que entiende bien a las dos partes y que podría hacer de pegamento para mejorar la imagen del club fuera de Catalunya. En definitiva, un potencial presidente capaz de despolitizar la institución y evitar imágenes polémicas.


Los poderes fácticos de Barcelona quieren evitar otro perfil radical tipo Joan Laporta, representado por el también candidato Víctor Font, copropietario de ARA, uno de los periódicos más nacionalistas. Además, cuenta con el apoyo de exfutbolistas como Xavi Hernández, que tras jugar 133 partidos con la selección española, se ha declarado un confeso independentista desde su oasis de Qatar.


El calendario oficial fija las elecciones para el verano de 2021. Pero tanto, Font como Rosell intuyen que Bartomeu podría adelantarlas a este verano si el equipo gana otra vez la Liga y levanta la Champions. El actual presidente no se puede volver a presentar, pero quiere que su mano derecha, Jordi Cardoner, aproveche el viento de cola de la que puede ser una temporada exitosa para tomar su relevo.


Rosell escenifica todo lo contrario al radicalismo, por su capacidad para escuchar a las partes, y puede ser un nexo de unión y poner el balón por delante de los deseos de una parte de la sociedad catalana.


*Información extraída de El Confidencial

Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
AHORA EN LA PORTADA
ECONOMÍA
Leer edición en: CATALÀ | ENGLISH