viernes, 13 de diciembre de 2019

'Bollywood, Bombay, Barcelona': una visión humorística y musical sobre el drama la inmigración

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Teatro Bollywood Bombay Barcelona

A nadie le resulta hoy extraño el término 'Bollywood' que comprende ese complejo universo del mundo del espectáculo generado en la India y caracterizado por una copiosa producción cinematográfica de carácter musical, contenido eminentemente romántico y ejecución acorde con los gustos y características de los millones de espectadores de aquella área geográfica. 


Aunque este fenómeno ha llegado esporádicamente por estos pagos y en alguna ocasión hemos tenido ocasión de disfrutar de musicales inspirados en su estética, nunca había servido para inspirar a algún autor local, como ahora ha ocurrido con Marc Rosich y Juanjo Cuesta-Dueñas. 


Con base en el testimonio de un amigo común, Palwinder, que emigró desde Punjab a Barcelona, pasando previamente por Budapest, cuando formaba parte de un grupo de danza para animar en las bodas, han imaginado una historia sobre “la dureza de la vida del emigrante que busca trabajo en una ciudad que le da la espalda”.


Con estos mimbres surgió 'Bollywood, Bombay, Barcelona', una comedia musical que se ha presentado en el Espai Brossa y que narra la peripecia de tres migrantes indios, Rajú, Vikram y Karam, que se coinciden en la ciudad condal cuando tratan de huir de la miseria, pero que hace su sueño de superación difícilmente realizable. El planteamiento es perfecto para que Rosich y Cuesta-Dueñas lo hubieran convertido en una tragedia, pero han preferido darle un tratamiento bien diferente que, sin eludir los aspectos dramáticos de la situación, opta por hacerlo desde el humor “para poner en escena la decepción que comporta el despertar del sueño migratorio cuando las ilusiones no se corresponden con la realidad”.


Para ello han contado con tres jóvenes actores, Francesc Marginet, Marc Tarrida y Abel Reis, formados en el Instituto del Teatro y a los que corresponde encarnar a otros tantos inmigrantes que se expresan en un español macarrónico y lo hacen sin caer en el ridículo. No solo eso, sino que además ejecutan una compleja interpretación que les obliga a transformarse una y otra vez en otros diferentes personajes en un complejo ejercicio de fregolismo, así como a bailar porque, como hemos dicho, se trata de un espectáculo musical que incorpora con mucha gracia los esquemas del género bollywodense. Para todo ello no cuentan más que con un parvo vestuario y una austera escenografía formada por unas mamparas que cambian de aspecto y una estructura metálica que puede transformarse en literas, puertas o taxi.


El espectáculo tiene un ritmo trepidante y resulta muy divertido pero, a la vez, tierno y entrañable, sineludir un mensaje que conlleva reproches implícitos a la falta de incomprensión de la sociedad receptora, ni concluir con un final adormecedoramente feliz: sólo uno de los migrantes acaba persistiendo en su sueño porque los otros lo abandonan en una decisión de fatal realismo.


'Bollywood, Bombay, Barcelona' es, por todo cuanto hemos dicho, un espectáculo que nos ha sorprendido muy agradablemente y que no dudamos en calificar de redondo y de aconsejar sin ninguna reserva.   

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