Sanidad autoriza el uso del medicamento anti-Covid en hospitales

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La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), dependiente del Ministerio de Sanidad, emitió  una nota que valida la aplicación de cloroquina e hidroxicloroquina a pacientes ingresados que presenten neumonía como consecuencia de una infección por coronavirus. Hospitales de toda España empleaban desde hacía días esas moléculas para intentar frenar el avance del SARS-Cov-2 en enfermos graves, pero el organismo regulador ha dado ahora el visto bueno a su utilización y ha impuesto estrictos controles sobre esos dos principios activos para tratar de asegurarse existencias.


Hidroxicloroquina




La cloroquina y la hidroxicloroquina cuentan con una larga historia médica. Se usan desde hace casi un siglo para combatir la artritis, el lupus y la malaria. En España, se comercializan principalmente bajo las marcas Resochin, Dolquine, Hidroxicloroquina Ratiopharm y Xaban


Hace un mes, como publicó este diario, científicos chinos descubrieron su capacidad para frenar el avance del virus, y otros investigadores estadounidenses y franceses han hecho posteriormente ensayos que demostrarían que también presenta propiedades profilácticas, imprescindibles para proteger al personal sanitario encargado de tratar a los enfermos por Covid-19, por ejemplo.


La AEMPS admite que la eficacia de la cloroquina e hidroxicloroquina en la lucha contra el coronavirus no está completamente demostrada. “Se está evaluando en un buen número de ensayos clínicos cuyos resultados no se han publicado por el momento. Se considera, por tanto, que el nivel de evidencia todavía es bajo y basado en los datos preclínicos y de seguridad en otras indicaciones”, asegura la agencia, antes de anunciar que, pese a esas prevenciones, las expectativas que han generado estos principios activos son muy altas.


En su nota, establece que la cloroquina y la hidroxicloroquina se proporcionarán de ahora en adelante solo a los “pacientes crónicos” (es decir, los que ya las tomaban por artritis, lupus o malaria); para los “ensayos clínicos de todo tipo que incluyan hidroxicloroquina o cloroquina entre sus tratamientos” y  para el “tratamiento de pacientes ingresados con neumonía”, la principal afección que desarrollan los infectados con coronavirus.


La nota de la Agencia del Medicamento convierte en oficial el uso que, en la práctica, ya se estaba haciendo de la cloroquina y la hidroxicloroquina en los hospitales de toda España. Los protocolos de la mayoría de comunidades autónomas incluyen desde hace días la administración de esos principios activos a los enfermos más graves, junto a antibióticos y antivirales. A falta de un fármaco específico contra el Covid-19, la solución más esperanzadora es por ahora un viejo medicamento contra la artritis y la malaria que en España se dispensa a partir de solo 6,75 euros el envase.


El Gobierno se ha lanzado a tratar de comprar el mayor número posible de dosis de estas moléculas en el mercado internacional, pero tendrá que ponerse a la cola. La capacidad de producción está limitada y España tendrá que competir con otros gigantes mundiales que ya cuentan con ensayos clínicos propios. 


Teva, uno de los mayores fabricantes que operan en España, ha donado 390.000 dosis, pero avisa de que no podrá conseguir más hasta finales de abril. Su planta de producción está en India, donde también acaba de decretarse el confinamiento de sus 1.300 millones de habitantes. Otro de los mayores productores, la suiza Novartis, se ha comprometido a donar los 50 millones de dosis que tiene en 'stock', aunque no ha aclarado cuánto entregará a cada país. Ante la fuerte demanda, la compañía ha anunciado que fabricará otros 80 millones de dosis, pero se da de plazo hasta mayo para conseguirlo.



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