jueves, 26 de noviembre de 2020

Sanders: la historia de un discurso que transformó Estados Unidos sin llegar a la Casa Blanca

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Bernard Sanders, conocido mundialmente como "Bernie", ha abandonado la carrera para liderar el Partido Demócrata. Lo anunció ayer a su equipo más cercano y pronto estaba en la portada de los principales periódicos del mundo. El político que prometía unos Estados Unidos más sociales, con un apoyo masivo entre la población más joven, ha acabado claudicando frente a Joe Biden, vicepresidente del gabinete de Obama.  

 

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Con una larga trayectoria política, Sanders empezó a ser reconocido internacionalmente el 30 de abril de 2015 tras anunciar su intención de presentarse a la carrera presidencial de un Partido Demócrata huérfano por la salida de Barack Obama. "No creo que los hombres y mujeres que defendieron la democracia americana lo hicieran para terminar en un sistema donde los multimillonarios fueran dueños del proceso político",  afirmó al presentar su candidatura.


Con este discurso Sanders mostró que llegaba para ofrecer una rebeldía inusual en la política estadounidense, enfrentándose a una idea muy arraigada en la sociedad del país: quién es rico, lo es por derecho y quien es pobre, también. En medio de este determinismo social camuflado por el "sueño americano" llegó Sanders, con un discurso que parecía dirigido a una audiencia europea, mucho más acostumbrada a ligar la democracia con los derechos sociales. 


Lo que ocurrió después es conocido por todos. El discurso de Sanders, que contemplaba hasta la implantación de un sistema público de salud mucho más pretencioso que el Obamacare, fue demasiado radical para el establishment del Partido Demócrata, que se alineó en bloque con Hillary Clinton y echó al senador por Vermont de la carrera presidencial.  


En aquellas elecciones de 2016, la sociedad estadounidense acabó penalizando la moderación del Partido Demócrata, liderado por la candidatura de Hillary Clinton. En frente tuvo a Donald Trump, que a su forma también plateaba un discurso revolucionario. Aunque, en este caso, más que progreso propuso involución: una especie de vuelta a los Estados Unidos de Ronald Reagan.


Parecía que en esta ocasión Sanders iba a tener más suerte, con un Partido Demócrata que podría haber aprendido de sus errores. Además, en frente tenía a Joe Biden, que aunque haya sido vicepresidente de Obama tenía la imagen muy dañada después de recibir acusaciones de abusos sexuales. 


Sanders empezó la carrera presidencial con victorias contundentes en los estados de Nevada y New Hampshire. Pero como en la lucha contra Hillary, se fue debilitando a medida que pasaba el tiempo. En Carolina del Sur, Biden obtuvo una victoria contundente al concentrar el 60% de los votos. Luego llegó el Supermartes, una cita clave para llegar a la cima de la carrera presidencial, donde la victoria también fue para Biden. 


Con Sanders ya herido de muerte en la carrera presidencial, ha llegado el coronavirus y ha arrasado con todo. El martes se produjeron las primarias demócratas en Wisconsin y la gente acudió a votar con cierto terror, según explican los medios. El electorado demócrata podría haber querido a Sanders para luchar contra Trump en una situación de normalidad, pero los tiempos han cambiado. 


Ahora, los demócratas ya no ven a Trump como un loco que puede alterar la política estadounidense, sino como alguien que puede amenazar su existencia. "Ahora ya no hay apetito por los argumentos filosóficos radicales. La pandemia ha convertido el carácter de liderazgo del presidente, o la falta de él, no solo en el tema central, sino en el único problema para los votantes de todas las tendencias. La mayoría de los republicanos todavía aman a Trump, pero los demócratas ahora lo ven no solo como una amenaza a la Constitución y el estado de derecho, sino a su capacidad real de respirar", escribe el periodista Howard Fineman en RealClearPolitics.


La renuncia de Sanders lo aleja definitivamente de la Casa Blanca. Parece complicado que vuelva a presentarse a la carrera presidencial del Partido Demócrata por su edad. Sin embargo, hoy Washington Post le dedica un artículo titulado: "Qué diferencia marcó Bernie Sanders". En el texto resumen cómo, sin haber tocado el poder, el senador de Vertmon ha revolucionado la política estadounidense. 


Sanders ha conseguido introducir debates que nunca antes habían existido en Estados Unidos, como la posibilidad de tener una sanidad pública o aumentar la inversión en derechos sociales. En definitiva, ha planteado una socialdemocracia a la estadounidense, algo que para muchos en el país es visto como "comunismo". Y lo más importante, su discurso ha sido muy bien recibido entre los más jóvenes que, aunque ahora no sean suficientes para elegir presidente, representan el futuro de Estados Unidos.

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