El consistorio barcelonés perjudica a la mayoría de vecinos con el impuesto de Tratamiento de Residuos

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Un reciente estudio de la Universidad de Zaragoza ha demostrado mediante el modelo estacionario de datos de panel propuestos por Driscoll y Kraay que la generación de residuos no guarda vinculación con el consumo de agua, sino que influyen otro tipo de factores como el valor catastral, la capacidad adquisitiva o el PIB per cápita.


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El estudio, elaborado por el departamento de análisis económico de la UNIZAR, examina la relación entre la generación de residuos, el porcentaje que se recicla y  el consumo de agua por habitante, centrándose en Catalunya durante los años 2000 y 2018.



En sus conclusiones afirma que el consumo de agua no tiene efecto sobre la producción de residuos municipales, “por lo que vincular las tasas de recogida y tratamiento de basuras a esta medida no repercutiría adecuadamente el coste del servicio ni, por tanto, se cumpliría el principio de recuperación de costes”.


Tabla


Actualmente los vecinos de Barcelona pagan con la factura del agua la Tasa Metropolitana de Tratamiento de Residuos (TMTR), que es un tributo de la AMB (Presidido por Ada Colau), y que  calcula su importe en base al consumo de agua y de la renta per cápita ni el valor catastral (IBI) de la vivienda.  


Este estudio demuestra que este sistema tarifario, el del Ayuntamiento de Barcelona, no incentiva a la población a producir una menor cantidad de residuos. Los determinantes que sí ejercen un impacto sobre la generación de residuos son la renta per cápita y el peso del sector de la construcción.


En otras palabras, los vecinos de Nou Barris, con un PIB menor que los vecinos de Pedralbes, pagan la misma tasa por este cálculo fiscal  que el estudio de la Universidad de Zaragoza ha demostrado erróneo. “El factor en el que se basa el diseño de la tarifa no refleja fielmente la cantidad de residuos generada, además de resultar una cuantía injustificada y no asegurar la viabilidad económica del servicio”.


Por tanto, si la distribución de costes de residuos se vinculara al valor IBI, los vecinos de Nou Barris pagarían un coste mucho menor de esta tasa (TMTR). Como el mismo estudio señala, una distribución de la recaudación inadecuada conlleva a una situación en la que el coste del servicio se repercute incorrectamente entre la población de un municipio.


Reciclaje


La integración en las tasas municipales del servicio de agua junto con el tratamiento de residuos y la recogida de basuras es perjudicial para los barrios con menos poder adquisitivo y  mayor densidad  de población frente a aquellos otros con un mayor nivel adquisitivo.


En este sentido según el estudio resulta un cálculo que mejora la redistribución tener en cuenta en este impuesto local  la renta de los hogares y la ubicación de los usuarios. De esta manera se estructuran mejor las tarifas de recogida, frente al actual sistema.


El cálculo actual en base a lo que se afirma en la Universidad de Zaragoza evidencia que el Ayuntamiento de Barcelona aplica políticas fiscales que económicamente son desfavorables a la mayoría de sus ciudadanos que votaron a un gobierno de izquierdas para que les protegiera.


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