Los dos equipos de los PGE: Sánchez pierde la esperanza de pactar con un Cs cada vez más arrinconado

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Ciudadanos dejó bien claro que no quería estar en unos Presupuestos Generales del Estado (PGE) con ERC y EH Bildu. La líder de la formación naranja, Inés Arrimadas, no presentó el miércoles ninguna enmienda a los PGE -a pesar de las presiones por parte de la derecha por que sí lo hiciera-, con la intención de negociar y con la esperanza de llegar a un acuerdo con el gobierno.


El presidente del gobierno, Pedro Sánchez (i), y el vicepresidente segundo y ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030, Pablo Iglesias.



Siguiendo la línea de hace meses, Arrimadas también dejó claro que podía pactar con Sánchez pero que nunca estará en la misma línea ideológica que Iglesias


El sentimiento es recíproco, ya que Pablo Iglesias ha intentado durante las últimas semanas crear vínculos tanto con ERC como con EH Bildu con el objetivo de lograr una mayoría que haga innecesaria la participación de Ciudadanos en los PGE. El miércoles, durante el debate a las enmiendas a la totalidad de los PGE, el líder de Bildu, Arnaldo Otegi, anunció que estaba dispuesto a votar sí en los presupuestos. Este gesto, junto con la actitud también cercana al gobierno de ERC, dejaría de lado a Ciudadanos.


A pesar de que Arrimadas no presentó ninguna enmienda, el martes comenzó a amenazar con salir del grupo dispuesto a negociar los Presupuestos si el gobierno no retira la enmienda a la ley de educación que convierte al castellano en lengua no vehicular en España, algo que desde el gobierno de coalición han descartado. Así pues, es posible que la formación naranja acabe formando parte del grupo en contra de los PGE, junto al PP, Vox, Junts, la CUP, CC y Foro, que piden la retirada del proyecto al gobierno.    


El anuncio de Otegi el miércoles, que se acercó mucho al gobierno porque dijo haber notado una buena "receptividad" respecto a sus propuestas, podría ser la puntilla que decante la balanza en Ciudadanos. 


Los intereses de Sánchez e Iglesias

Pablo Iglesias y Pedro Sánchez no tienen los mismos objetivos. Por un lado, Iglesias se acerca a los grupos de izquierda en la mayoría de temas centrales mientras que Sánchez intenta equilibrar el Ejecutivo pactando con el centroderecha. 


De hecho, Iglesias lleva semanas intentando que el acuerdo entre Ciudadanos y Sánchez no se produzca para acercarse de nuevo a la mayoría de la investidura. Él apuesta por ERC y EH Bildu, socios que tienen mucho que pedir al gobierno. Al conocer la noticia del acercamiento de Bildu, Iglesias aseguró que se imponía "el sentido común". "Llevamos meses diciendo que era inviable el apoyo de Ciudadanos a unos Presupuestos de un gobierno de coalición de izquierdas", explicó.


Sánchez, por su parte, prefiere tener a Ciudadanos cerca por varios motivos: porque alejarse de la izquierda independentista supone no tener que ceder en tantas negociaciones con ellos y porque un pacto con Cs le permite también tener otras opciones de gobierno en caso de volver a ganar las elecciones en un futuro. Iglesias lo sabe y por eso intenta reforzar el pacto PSOE-Unidas Podemos con los grupos independentistas, un bloque que espera funcione no solo para los PGE sino en cuestiones centrales en el programa político y legislativo del gobierno en coalición. 


La presidenta de Ciudadanos, Inés Arrimadas, en la tribuna del hemiciclo del Congreso de los Diputados.



En este sentido, tras las declaraciones de Bildu, Iglesias aseguró que "la disponibilidad de EH Bildu para votar sí a los PGE es una buena noticia. Demuestra responsabilidad y compromiso para avanzar con políticas de izquierdas. El bloque de investidura se refuerza y será de legislatura y de dirección de Estado". 


Desde el gobierno han dejado claro que no negociarán la enmienda de ley de educación pactada con ERC, ya que eso implicaría perder su apoyo. Además, consideran que un cambio así no afectará a la educación catalana, solo consolidará la inmersión lingüística. "Al final estamos hablando de que el castellano va a estar en todas las aulas, pero que también se va a reconocer la Constitución en el respeto al valenciano, al gallego o al catalán", aseguró el miércoles Susana Díaz, que explicó que lo símbolos comunes "son de todos, y tienen que ayudar a todos a que nos sintamos parte de un país".



Ciudadanos, que recibe cada vez presiones más fuertes tanto de dentro de su partido como de otras formaciones -el miércoles Santiago Abascal aseguró que los presupuestos llevan la firma de ETA-, cree que el anuncio de Otegi es una estrategia de Iglesias y los morados para que salgan del pacto, pero aseguran que seguirán en la mesa de negociación hasta que el gobierno decida con quién pactar. Arrimadas pidió a Sánchez que elija ya: "Aquí hay una parte del gobierno que quiere apoyarse en Bildu y en ERC y otra parte en Cs. Sánchez va a tener que elegir. Nosotros hemos demostrado seriedad, lealtad, hemos negociado estados de alarma", le dijo el miércoles al presidente del gobierno. 


La formación naranja busca un espacio político diferente al del PP, más hacia el centro, con el objetivo de recuperar a parte de su electorado. Por eso aceptó acercarse al gobierno cuando, en un momento en que ERC votó en contra de la prórroga del estado de alarma, el Ejecutivo creyó que perdería sus apoyos también para los PGE. En ese momento, desde el gobierno buscaron el apoyo de Ciudadanos tanto para la prórroga del estado de alarma como para los presupuestos, que en parte diseñaron pensando en el posible voto de Cs. Pero cada vez queda más claro que un pacto del gobierno donde está la formación de Arrimadas y las formaciones independentistas es inviable, por lo que el Ejecutivo deberá decantarse por un bando u otro. 


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