domingo, 19 de septiembre de 2021

Una mujer de 27 años fallece por cáncer por no poder ver al médico presencialmente durante la pandemia

|

Captura

Andrea, la madre de la fallecida @ep


Jessica Brady, de 27 años, de Stevenage en Hertfordshire (Reino Unido), murió trágicamente en diciembre después de que el cáncer se extendiera por su cuerpo y se volviera intratable tras meses de consultas médicas online. 


Su madre Andrea afirma que "nadie se tomó en serio los síntomas" de su hija cuando llamó repetidas veces a su médico de cabecera preocupada durante el verano pasado. Un médico de atención primaria ha llamado a la tragedia "la madre de todos los eventos de aprendizaje", y ha confesado: "Podemos hacerlo mejor".


Esta noticia llega después que Reino Unido ordenara a más de 1.000 médicos de cabecera que restablecieran las citas presenciales después de "no satisfacer las necesidades de sus comunidades locales". Poco más de la mitad de las citas en Inglaterra son ahora en persona, en comparación con ocho de cada 10 antes de la pandemia, sugieren nuevas cifras.


Después de sufrir dolores de estómago, a Jessica le diagnosticaron una infección renal "sin ninguna prueba de diagnóstico ni ningún examen físico". La madre asegura que le dieron antibióticos, pero sabía que era algo más serio, así que le rogó a su médico una cita. 


Entonces el médico le dijo que "probablemente necesitaba una gastroscopia", un procedimiento en el que una cámara toma fotografías del interior del esófago, el estómago y el duodeno de un paciente. Si esto hubiera sucedido antes, el cáncer de Jessica "no se habría propagado tan agresivamente", asegura la madre desconsolada.


Un conjunto de análisis de sangre reveló que la joven tenía niveles altos de dímero D, lo que puede ser un indicador de cáncer, mientras que otro generó preocupaciones sobre su función hepática. Pero le recetaron más antibióticos, esteroides y un inhalador.


Jessica recibió una cita en persona con su médico de cabecera después de meses de solicitudes, pero no juntaron "las piezas del rompecabezas". Fue solo cuando pagó por atención privada que le diagnosticaron cáncer de pulmón, huesos, columna vertebral e hígado en etapa cuatro, cinco meses después de que comenzaron sus dolores abdominales.


Jessica murió tres semanas y media después de su diagnóstico, justo antes de la Navidad. "Creo que lo más importante es que sentimos, y Jess sintió que nadie escuchó, nadie se lo tomó en serio y, más que nada, necesitaba una cita presencial", asegura la madre.


Y también, durante todo ese tiempo, no fue atendida por un médico designado, cuatro médicos diferentes hablaron con Jess y le recetaron su medicación. Y creemos que eso fue realmente clave.


Nadie estaba mirando la imagen completa y juntando las piezas del rompecabezas", lamenta su madre.


"Para ser justos, si eso hubiera sucedido tres meses antes, obviamente su cáncer no se habría propagado; bueno, creemos que no se habría propagado de manera tan agresiva", entiende Andrea. 


También están pidiendo un médico de cabecera dedicado para cada paciente, cursos frecuentes para médicos de cabecera y una campaña de salud pública que se lanzará sobre las señales de advertencia del cáncer en los jóvenes.


“En la práctica general, hablamos de eventos de aprendizaje y esta es la madre de todos los eventos de aprendizaje. Ningún médico de cabecera se levanta por la mañana para perderse un diagnóstico. Creo que la narrativa que hemos escuchado es, en cierto modo, una manifestación de que esencialmente la demanda supera a la oferta", explica un médico de atención primaria a Mirror. 


Sin comentarios

Escribe tu comentario




He leído y acepto la política de privacidad

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
AHORA EN LA PORTADA
ECONOMÍA
Leer edición en: CATALÀ | ENGLISH