domingo, 28 de noviembre de 2021

José Luis Peñas: “El PP perdona antes a un corrupto que al que denuncia la corrupción”

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Moisés B. Martínez.- El ‘Caso Gürtel’ representa una de las tramas de corrupción que más ríos de tinta han hecho correr. Cuando estalló, en 2009, poco a poco fueron saliendo a la luz ejemplos de la pestilencia que envuelve parte de nuestro sistema político.


Al Partido Popular le han salido casos por toda España. La lista es amplia y el goteo, constante. Imputaciones, explicaciones, excusas, juicios, ceses, dimisiones (pocas), corrupción, financiación ilegal, sobre en B… Muchos se callan. Algunos deciden hablar y contar lo que saben.


José Luis Peñas era concejal del PP en Majadahonda (Madrid). Era amigo del empresario Francisco Correa, al que se le considera cerebro de la ‘todavía supuesta’ trama de corrupción. El 6 de noviembre de 2007 presenta una denuncia ante la Fiscalía Anticorrupción. Como prueba, 18 horas de grabaciones. El ‘Caso Gürtel’ sigue instruyéndose en la Audiencia Nacional.


Del contenido de esas cintas, de lo que vio, la corruptela, la especulación, los maletines, las tramas, los bajos fondos de la política… ha escrito un libro: ‘Uno de los suyos: Confesiones del delator del caso Gürtel’.


Peña no se arrepiente de nada. Volvería a hacerlo.


- ¿En qué momento decides que no aguantas más corruptelas? ¿Cuál fue el detonante?


Descubrir que Correa no era un empresario, sino el jefe de un auténtico cártel en España que se dedicaba a obtener obras y servicios de las administraciones públicas por medios lejanos a los legales.


Ocurrió en diciembre de 2005, cuando en una conversación con su amigo y socio Martín-Vasco, éste le exigió 300 millones de pesetas para sacar adelante la venta de las parcelas de Arganda, que a la postre fue el mayor pelotazo de Correa en la comunidad de Madrid.


- Tú se lo contaste a Aguirre y a Cifuentes ya en 2005. Acabaron por expulsarte del partido ¿El Partido Popular es el partido más corrupto de España?


Bueno, realmente se lo conté a todo el partido, a todo el que quiso escuchar. Pero el PP perdona antes a un corrupto que a alguien que siguiendo la legalidad intenta denunciar a un compañero corrupto.


Es evidente que esta forma de actuar es parte del ADN del Partido Popular, así que, a día de hoy, con cientos de procesados, con condenados por toda la geografía, con dos imputaciones al propio partido, solo se puede decir que no sólo es el partido más corrupto de España, sino posiblemente de todo el occidente democrático y quizás, más corrupto que algunos partidos de algunas dictaduras.


- Los mandamases del partido miraron para otro lado. Cuando entregaste las cintas al juez, ¿confiabas plenamente en la Justicia? ¿Te llegaste a plantear la posibilidad de que también lo silenciaran?


Claro que confío en la Justicia. En quién no confío es en los actores encargados de aplicarla: jueces, fiscales, abogados, políticos… Son personas y como tales actúan, en la mayoría de los casos, más por intereses personales y políticos que en términos absolutos de justicia.


A nadie se le escapa que el ‘Caso Gürtel’ se ha cercenado desde el inicio y por supuesto que no llegaremos a ver condenados a los auténticos jefes supremos del tinglado. Las líneas rojas se extendieron desde Génova el mismo día que se conoció el caso, pero eso es algo que no está en mi mano.


Yo ya hice mi labor, lo que venga detrás es trabajo de otros, aunque yo esté hasta el último momento apoyando que sean juzgados y condenados todos los golfos que estafaron durante años a este país.


- Después de tu denuncia, ¿recibiste amenazas?


Claro, y más. Seguimientos, tanto a mí como a mi familia. Mi mujer sufrió un accidente provocado, esa noche nos llamaron para advertirnos de que la próxima vez el accidente sería desde una altura más grande y con mis hijos dentro del vehículo.


Pero lo más doloroso fue la saña y la insidia de las personas normales, las que te veían y te insultaban en la calle, llamándote traidor al partido por denunciarle, que iban a expulsarme del país. Un grupo de personas me escupió teniendo a mi hijo en brazos. Eso es lo más sangrante que he pasado, y ni lo perdonaré jamás.


Afortunadamente, desde que salió a la luz que Bárcenas tenía una millonada en Suiza, la gente sigue votando a este partido, pero al menos a mí me han dejado en paz ante tamañas evidencias.


- Esperanza Aguirre acaba de sacar un nuevo libro. E insiste en que ella ha sido quién destapó la trama Gürtel…


También dijo que no había huido de la policía en Madrid, que no le dio a la moto, que no sabía nada del Tamayazo, que siempre ha colaborado con la justicia, que no sabía nada de financiación ilegal en su partido, que nunca había hablado con Bárcenas, que sólo dos de 500 cargos por ella nombrados le han salido rana, que Martín Vaso no era de su confianza, que Beltrán Gutiérrez era funcionario del partido, que no había espías en la comunidad de Madrid, que no llegaba a final de mes, que ella no conocía Francisco Correa...


No quiero aburrir. Aguirre ha convertido la política en el arte de la mentira más zafia, así que prefiero dejar de hablar de alguien tan innoble como ella.


- La Gürtel inició una serie de investigaciones y escándalos que han golpeado al PP y siguen haciéndolo. Aunque éste no es el único partido salpicado. ¿La corrupción es algo crónico en la política española?


A juzgar por los últimos años parece que es así, y si uno mira hacia atrás se corrobora esa afirmación. Si los Reyes han sido los peores ciudadanos de este país, y se han corrompido a lo largo de la historia por todo tipo de acciones y actividades, es lógico que los políticos que los sostienen y les ríen las gracias se aprovechen, al igual que la monarquía se ha aprovechado cientos de años de un país tan necio como el nuestro.


Con Franco continuó este esquema, cambiando la Corona por el generalato y al final de sus días, Franco conquistó su última victoria dejándonos a su delfín para seguir pastoreando a los españoles. Y la corrupción desde entonces continúa desplegando sus efectos en toda nuestra clase política.


- ¿Qué lleva a la gente a caer tan bajo? ¿Es una cuestión de sueldos?


Bueno, de impunidad más bien. Si coges millones que nunca devolverás y darán a tu familia generaciones de tranquilidad económica, unos pocos años en la cárcel no es un panorama desolador.


Si a eso le añades que la gente posee cada vez un vocabulario más reducido, el cóctel está servido. Si a los conocimientos técnicos no se le añaden palabras como valor, honradez, decoro, esfuerzo, justicia, virtud... pues, así surge la sociedad adormecida y débil con la corrupción que tenemos en este país.


- ¿Por qué los electores toleran la corrupción? Parece que la ven como algo endémico, inevitable.


Cuando me han entrevistado periodistas de Holanda, Francia, Alemania… no se sorprenden de que alguien denuncie. Se sorprenden de que la sociedad no condene como se debe a los denunciados. Si en Holanda se tiene que sacar la basura a las siete y un vecino lo hace dos minutos antes, al día siguiente le ha denunciado todo el vecindario.


En España se le vuelve a votar. Da lo mismo lo que les roben, los votan una y otra vez. El sentimiento de que robar del Estado o de que te hagan regalos siendo político, no sólo se ve bien en esta sociedad, sino que posiblemente la mayoría de ella desearía estar en la posición de recibirlos o de dejarse corromper.


No vemos el daño del delito económico y político. Una malversación pública puede significar que uno muera o pueda salvarse. Con ese dinero defraudado, por ejemplo, podría haber un policía donde se le necesitara, o una ambulancia para llegar a tiempo, o podríamos tener una educación digna para todos los niños de este país.


Cada vez que recibo esta pregunta la verdad es que mi indignación se eleva a niveles insoportables, al pensar en la gente que con su voto da cobijo a tanto corrupto.


- En el PP se han hecho gestos de regeneración, pero, ¿qué le hace falta para limpiarse?


Si, gestos. Eso me suena a lo de mover la olla para que todo quede igual.


Primero, los responsables de la Gürtel siguen siendo los dirigentes del partido. Rajoy, Aguirre… todos tuvieron un conocimiento real de la trama y ahí siguen. García Escudero recibió regalos de Correa y ahí está.


No quiero sacar la lista, pero creo que lo que debe hacer la justicia con el PP es aplicarle la ley de partidos políticos y hacerle desaparecer, sería un acto de justicia real para con los españoles.


- Está claro que hay cosas en política que deben cambiar, pero, ¿y en nuestro sistema judicial?


Tendría que sacar otra lista. Lo primero independencia real, control propio y externo, incluso control ciudadano mediante elecciones del fiscal general, eliminar asociaciones que lo único que hacen es cooptar a sus miembros para subir en el escalafón tengan o no valía real; no tener negocios, ni pertenecer a partidos políticos ni sindicatos.


Impartir justicia debería ser algo duro para el juez, nadie dijo que sea una tarea fácil. Nunca debería ser un negocio como lo es ahora, dinero, editar libros malos, conferencias, enchufar a los familiares. En fin, una justicia decimonónica, homofóbica y misógina, con togas y lenguaje incomprensible, es solo algo perteneciente al pasado remoto y ruin de esta nación.


- En tu libro hablas de muchas cosas. ¿Has contado todo lo que sabes, o hay para más?


He contado todo lo que está grabado, y aquello que puedo demostrar. Hablar de otras cosas sería un suicidio.


Sinceramente espero que sea la Justicia y la conciencia de nuestra sociedad la que sepa ir más allá de lo que yo he podio decir en mi libro que, aun así, creo que es valiente y sincero.


En él se pueden leer las señas de identidad de la lacra más lacerante que ha tenido este país en siglos: el Partido Popular.


- ¿Te ha valido la pena?


¡Por supuesto! Para mí y para mi familia es un orgullo haber denunciado a los poderosos, a los corruptos… es como un blasón que llevaré siempre.


Y dejamos claro que lo hemos hecho porque sí, por nosotros. Ni por España, ni por los españoles, ni por gaitas varias. Lo hemos realizado de la mejor manera posible, haciendo que la Justicia no pudiese sustraerse a su deber. Una y mil veces volvería a hacerlo.


- ¿Te arrepientes de algo?


No. Otra cosa es que lo hubiese perfeccionado y hubiese grabado desde mucho antes. Pero no, no me arrepiento.


Cuando uno toma una decisión debe ser consecuente y afrontar todo aquello que venga, incluido el odio, el rencor, y la animadversión de los más poderosos, políticos y empresarios. Pero era previsible.


Y repito, cuando uno hace algo realmente importante no puede nunca arrepentirse.

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