Una operación policial desmantela un entramado de drogas en pisos turísticos del Eixample
El despliegue de Mossos d’Esquadra permite intervenir más de 10 kilos de sustancias sintéticas y 100.740 euros en efectivo, desarticulando un grupo criminal que operaba desde alojamientos turísticos en el centro de Barcelona y afectaba a la seguridad ciudadana de la zona.
La investigación refleja la complejidad del tráfico de drogas en entornos urbanos y la capacidad de adaptación de los grupos criminales a la economía turística, generando riesgos tanto para residentes como para visitantes, según destacan los agentes implicados en el operativo.
Los Mossos d’Esquadra intensifican la vigilancia de pisos turísticos y coordinan controles específicos para impedir que estos alojamientos se conviertan en puntos de venta de drogas ilegales, garantizando la seguridad en uno de los barrios más céntricos de la ciudad.
La organización y sus funciones
El grupo detenido estaba formado por tres personas de entre 25 y 44 años que operaban de manera coordinada. Según explican las fuentes policiales, uno de ellos se encargaba de gestionar y vender las sustancias, mientras que los otros dos eran responsables de alquilar los diferentes pisos turísticos utilizados como base de operaciones.
"Cada uno tenía un rol definido dentro de la estructura, lo que demuestra la planificación delictiva que había detrás de estas actividades", aclaran los investigadores.
Metodología de distribución
Los compradores contactaban directamente con los detenidos mediante llamadas telefónicas y acudían a los pisos turísticos para realizar los intercambios. Se identificaron un total de 13 apartamentos utilizados en el Eixample, donde los agentes pudieron constatar la sistematicidad del tráfico.
"El modus operandi permitía operar con discreción, aprovechando la apariencia legal de los alojamientos turísticos", señalan los Mossos.
Registro y hallazgos
El pasado miércoles, la policía registró dos de los domicilios clave en el distrito del Eixample, donde detuvo a los tres implicados y cacheó varios vehículos asociados a la organización. En estos registros se encontró una maleta con un amplio stock de drogas y diversos elementos relacionados con la venta.
Entre los objetos incautados destacan 4,2 kilos de MDMA, 2,44 kilos de ketamina, 1,42 kilos de pastillas de éxtasis, 1 kilo de cocaína, 1 kilo de Tusi y 953 gramos de metanfetamina, así como 100.740 euros en efectivo, una máquina para contar billetes y dos básculas de precisión.
Impacto y seguimiento
El operativo evidencia cómo los pisos turísticos pueden ser utilizados para actividades delictivas complejas, lo que obliga a reforzar los mecanismos de control en estas zonas urbanas. La actuación también sirve para sensibilizar a la ciudadanía sobre los riesgos de la venta de drogas en entornos residenciales y turísticos.
"Nuestro objetivo es impedir que este tipo de delitos afecte a la convivencia y a la seguridad de los vecinos y visitantes", explican desde el cuerpo policial.
La investigación continúa abierta y los Mossos mantienen la alerta para detectar nuevas prácticas delictivas similares, con especial atención a la relación entre turismo y narcotráfico en el centro de Barcelona.
Escribe tu comentario