Violència sense frens en el metro de barcelona: el ataque contra vigilantes de seguridad

La violencia se descontroló cuando los agresores regresaron en el último tren de la madrugada, armados con una porra extensible y con uno de ellos mostrando una arma de fuego y profiriendo amenazas. 

|
EuropaPress 6172214 l2 metro barcelona normaliza servicio 26 agosto dos meses obras
La UGT critica que, a pesar de que los vigilantes "cada día se juegan la vida ejerciendo funciones delegadas por el Departament d’Interior," el Estado continúa negándose a considerar la seguridad privada como un trabajo de alto riesgo. ( Archivo Eur

 

El sector de la seguridad privada en Catalunya ha tocado fondo tras la salvaje agresión que sufrieron varios vigilantes en la estación de metro de Trinitat Nova la madrugada del sábado . El incidente, en el que un vigilante resultó con una herida en la cabeza que requirió 12 puntos de sutura, ha provocado una condena unánime y un llamamiento urgente a las autoridades.

Los hechos, detallados por Alternativa Sindical a https://elcaso.elnacional.cat/  se iniciaron cuando los vigilantes pidieron a un grupo de jóvenes que dejaran de fumar dentro de la estación. La situación escaló rápidamente: los agentes fueron rociados con gas pimienta y atacados con objetos.

La brutalidad en dos asaltos

La violencia se descontroló cuando los agresores regresaron en el último tren de la madrugada, armados con una porra extensible y con uno de ellos mostrando una arma de fuego y profiriendo amenazas. La confrontación dejó a un vigilante con una apertura en la cabeza tras recibir un fuerte golpe con una porra por la espalda. Los agentes, que se vieron superados en número y armamento, confesaron después que los agresores "podrían haber matado" y que solo lograron escapar y refugiarse in extremis. Los Mossos d'Esquadra confirmaron haber recibido el aviso, aunque los agresores ya habían huido al llegar.

UGT denuncia la "situación insostenible"

Ante la gravedad del suceso, la FeSMC-UGT de Catalunya ha condenado rotundamente la agresión, expresando su solidaridad con los heridos. El sindicato utiliza este incidente para denunciar la "situación insostenible" del sector.

 

La UGT critica que, a pesar de que los vigilantes "cada día se juegan la vida ejerciendo funciones delegadas por el Departament d’Interior," el Estado continúa negándose a considerar la seguridad privada como un trabajo de alto riesgo. Además, ambas centrales sindicales apuntan a las administraciones catalanas, acusándolas de una "actitud de desatención" que contribuye a normalizar una situación de inseguridad en el suburbano.

Las demandas: más protección y refuerzos legales

Los sindicatos exigen una regulación urgente que garantice la integridad de los trabajadores.Reconocimiento de la profesión como un trabajo de alto riesgo por parte del Estado. Garantía de un soporte jurídico adecuado y el suministro de más medidas de protección personal. Refuerzo de la vigilancia con dispositivos coordinados con los cuerpos de seguridad del Estado en espacios de pública concurrencia.

La investigación del suceso y la conducta del coordinador de seguridad, quien supuestamente denegó refuerzos urgentes (código 33), ha llevado a Alternativa Sindical a plantearse acciones legales para evitar la desprotección de los trabajadores.

Sin comentarios

Escribe tu comentario




He leído y acepto la política de privacidad

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
AHORA EN LA PORTADA
ECONOMÍA