Barcelona combatirá el incivismo provocado por la "presión turística" en la ciudad
El Ayuntamiento duplicará el número de agentes cívicos en espacios de gran afluencia para mejorar la convivencia y frenar conductas incívicas
El Ayuntamiento de Barcelona ha decidido intensificar su respuesta ante los efectos de la creciente presión turística en la ciudad con un refuerzo significativo de los agentes cívicos. La medida, que se desplegará progresivamente hasta el verano, busca preservar la convivencia en los espacios más concurridos y garantizar un uso respetuoso del espacio público tanto por parte de visitantes como de residentes.
Este plan se enmarca dentro de la estrategia municipal de gestión turística, que pretende equilibrar el atractivo internacional de Barcelona con la calidad de vida de sus vecinos, especialmente en aquellos puntos donde la afluencia de turistas genera mayores tensiones.
Más agentes para los puntos más saturados
El refuerzo comenzará este mismo mes de abril con la incorporación de 33 nuevos agentes cívicos, que se destinarán específicamente a los denominados Espacios de Gran Afluencia (EGA). Entre ellos destacan enclaves emblemáticos como la Sagrada Familia, La Rambla y el Turó de la Rovira, zonas donde el flujo constante de visitantes incrementa el riesgo de conductas incívicas.
El objetivo del consistorio es claro: duplicar el número de agentes antes del verano, alcanzando los 118 efectivos, frente a los 66 que operaban en el mismo periodo del año anterior. Este incremento permitirá una mayor presencia en la vía pública y una actuación más ágil ante situaciones que puedan afectar a la convivencia.
Inversión y financiación del plan
El despliegue de este dispositivo supondrá una inversión superior a los 6,5 millones de euros anuales, financiados a través de la fiscalidad turística. Con este aumento, el Ayuntamiento destinará aproximadamente la mitad del total de agentes cívicos a zonas turísticas, reforzando así los puntos más sensibles de la ciudad.
Funciones clave: prevención, información y convivencia
Los agentes cívicos desempeñan un papel fundamental en el día a día de la ciudad. Antes de incorporarse a sus funciones, reciben una formación específica orientada a gestionar situaciones vinculadas al turismo y a fomentar comportamientos respetuosos.
Una vez en el terreno, su labor se centra en:
- Informar a visitantes y ciudadanos sobre el uso adecuado del espacio público
- Prevenir conductas incívicas
- Favorecer la convivencia en zonas de alta densidad turística
El foco principal está en aquellas actitudes que deterioran el entorno urbano o generan molestias, como el ruido excesivo, el consumo indebido en la vía pública o el uso inapropiado de espacios emblemáticos.
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