VIDEO | El concierto en la Sagrada Familia que une 1000 años de Montserrat
Mientras la Sagrada Familia sigue creciendo para coronarse como el templo más alto de Europa, en el Vaticano se estudia un ascenso diferente: la canonización del “arquitecto de Dios”.
No es simplemente un concierto. Es un vuelo hacia el cielo. Durante el tiempo que dura la música, la incesante suela urbana parece desvanecerse y el tiempo, caprichoso, decide detenerse. En el aire flota un lenguaje universal: la música, que en esta velada logra lo que la diplomacia a veces no alcanza: unir a diferentes pueblos, países y culturas en un solo latido.
Es precisamente esa comunión espiritual lo que siempre anheló Antonio Gaudí. El arquitecto que soñó la Sagrada Familia consideraba a Montserrat su "lugar de fuerza", y esta noche, esa conexión se hace tangible.
Un milenio de resistencia
"Mil años". Se escribe rápido, pero es una medida de tiempo vertiginosa. Mientras escuchamos, somos testigos de una efeméride monumental: el Monasterio de Montserrat celebra su Milenario . Diez siglos de presencia ininterrumpida en el corazón geológico y espiritual de Catalunya. Montserrat no es solo una montaña de formas imposibles; ha sido durante un milenio un faro, una biblioteca guardiana de Europa y un símbolo de identidad que ha resistido todos los embates de la historia.
( Video Nicolas Sokolov, Catalunya Press)
El sonido de la historia
Y la banda sonora de esta historia la ponen ellos: la Escolanía. No estamos ante un coro infantil cualquiera. Estamos ante una de las escuelas de música más antiguas de Europa. Son "voces blancas" —ese timbre cristalino previo al cambio hormonal— que funcionan como un instrumento afinado durante siglos. Este concierto es más que una ejecución técnica; es un viaje al pasado. Lo más impresionante de la Escolanía es su resiliencia: ha mantenido su actividad casi ininterrumpidamente durante más de 700 años. Han sobrevivido a la invasión napoleónica y a la tragedia de la Guerra Civil Española. A diferencia de los famosos Niños Cantores de Viena, diseñados para el escenario, la razón de ser de la Escolanía es litúrgica.
Una vida consagrada a la música
Detrás de la túnica, hay una vida de disciplina y élite. Ser un escolà es un privilegio que exige sacrificio. Niños de entre 9 y 14 años dejan sus hogares para vivir en el internado de Montserrat, donde combinan la educación obligatoria con una formación musical de altísimo nivel.
Sin embargo, esta velada es solo un fragmento de una celebración mucho más vasta. Nos encontramos a las puertas de otro hito monumental: el centenario de Antoni Gaudí el próximo año. Mientras la Sagrada Familia sigue creciendo para coronarse como el templo más alto de Europa, en el Vaticano se estudia un ascenso diferente: la canonización del “arquitecto de Dios”.
( Video Nicolas Sokolov, Catalunya Press)
De aprobarse, el maestro más ilustre que ha dado Catalunya trascenderá definitivamente la historia del arte; dejará de ser únicamente el genio que moldeaba la piedra para convertirse en el santo al que los fieles, elevando la mirada hacia sus torres, le soliciten un milagro.
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