Mientras la Sagrada Familia sigue creciendo para coronarse como el templo más alto de Europa, en el Vaticano se estudia un ascenso diferente: la canonización del “arquitecto de Dios”.
Una jueza considera abusivo el periodo de prueba de un año y reconoce el perjuicio emocional y económico causado a la familia del menor, que tuvo que abandonar el centro sin expediente previo