La dura y preocupante realidad del Aston Martin de Alonso: "Llegamos tarde a la fiesta"
El equipo de Silverstone reconoce retrasos, problemas de fiabilidad y falta de rodaje con el AMR26 en un inicio de temporada marcado por las altas expectativas
La pretemporada de Aston Martin está dejando sensaciones muy distintas a las que se respiraban hace apenas unos meses en la fábrica de Silverstone. El ambicioso proyecto técnico impulsado por el nuevo reglamento y liderado en el diseño por Adrian Newey había generado una enorme suflé dentro y fuera del paddock. Sin embargo, la realidad en pista está siendo más exigente de lo previsto.
El AMR26 no ha arrancado como se esperaba y el equipo británico se está viendo obligado a afrontar una fase de ajustes intensivos cuando el calendario comienza a apretar. La ilusión inicial ha dado paso a la autocrítica, como reconoció públicamente Mike Krack, jefe de pista del conjunto, durante la rueda de prensa oficial de la FIA.
“Llegamos tarde a la fiesta”: autocrítica sin rodeos
Krack fue claro al analizar el momento del equipo. Según explicó, el primer aviso llegó ya en el shakedown de Barcelona, donde el monoplaza rodó, pero sin estar completamente preparado. La situación se repitió en el arranque de los test posteriores, con múltiples contratiempos que limitaron el kilometraje.
El responsable luxemburgués subrayó que los problemas no se concentran en un único punto del coche, lo que complica su resolución. El AMR26 incorpora nueva electrónica, nuevos socios técnicos, caja de cambios renovada y una suspensión rediseñada, elementos que, en conjunto, requieren tiempo de ajuste y validación.
En sus palabras, el principal obstáculo no es solo la complejidad técnica, sino el retraso acumulado: “Si no acumulas vueltas, y llevamos tres veces menos que el resto de competidores, te quedas atrás”. Una frase que resume la situación actual de la escudería y que evidencia la desventaja en términos de datos y desarrollo.
La importancia del kilometraje en la Fórmula 1 actual
En la Fórmula 1 moderna, cada vuelta cuenta. No se trata únicamente de fiabilidad mecánica, sino de recopilar información, ajustar configuraciones y entender el comportamiento del monoplaza en diferentes condiciones. Aston Martin ha rodado considerablemente menos que sus rivales directos, lo que implica empezar la temporada con menor conocimiento del coche. Y, como recordó Krack, en este deporte nadie espera a nadie. Cuando un equipo pierde tiempo en pretemporada, el trabajo pendiente se multiplica mientras los demás siguen evolucionando.
Esa falta de rodaje condiciona tanto la preparación estratégica como la confianza de los pilotos, que necesitan kilómetros para extraer el máximo rendimiento del conjunto.
Bahrein, otro contratiempo en el momento menos oportuno
La segunda semana de pruebas en Bahrein tampoco ayudó a cambiar la dinámica. Problemas en la unidad de potencia Honda y un trompo de Lance Stroll redujeron aún más el tiempo en pista, agravando la sensación de urgencia.
Con apenas dos jornadas de test por delante antes del inicio oficial del campeonato, el margen de reacción es mínimo. El equipo deberá priorizar fiabilidad y consistencia para evitar que el inicio de temporada comprometa sus objetivos a medio plazo.
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