Los agricultores catalanes finalizan su protesta en Barcelona tras una intensa tractorada en la Gran Via
El colectivo Revolta Pagesa levanta su concentración frente al Departament de Agricultura de la Generalitat tras una jornada de reivindicaciones que denuncian la burocracia excesiva y critican los acuerdos de la UE y Mercosur.
Barcelona vive un nuevo episodio de movilización agraria que combina tradición, presión política y visibilidad pública. Durante más de veinticuatro horas, los tractores han bloqueado la Gran Via y han convertido el espacio frente al Departament de Agricultura en un escenario de reivindicación que busca atraer la atención de la ciudadanía y de las instituciones catalanas.
La tractorada y el huerto improvisado
Los agricultores concentrados este viernes, convocados por Revolta Pagesa, han protagonizado una manifestación que combina el tránsito lento de los vehículos agrícolas con la instalación simbólica de un huerto frente al edificio del Departament. Según fuentes del colectivo: “Hemos levantado el corte de la Gran Via porque han salido todos los tractores concentrados y, tras ello, se ha retirado el huerto improvisado”.
El acto responde al segundo aniversario de las grandes movilizaciones del sector en Catalunya, recordando las jornadas de presión que marcaron la agenda agraria en 2024 y 2025, y busca reafirmar la capacidad de organización de los productores ante la administración.
Reivindicaciones centrales del sector
Los manifestantes denuncian un exceso de burocracia que complica la actividad diaria de los agricultores, además de criticar la implementación del acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur. Estas demandas se articulan en torno a la necesidad de simplificar trámites, garantizar apoyos económicos y proteger la producción local frente a políticas externas que consideran desfavorables.
Un portavoz de Revolta Pagesa declara: “No podemos permitir que la burocracia y los acuerdos internacionales condicionen nuestro trabajo y pongan en riesgo la supervivencia de la agricultura catalana”, subrayando la urgencia de soluciones por parte de la Generalitat y de los organismos europeos.
Impacto en la ciudad y respuesta institucional
La concentración ha generado un notable impacto en el tráfico de la Gran Via, con retenciones que han afectado a vecinos y visitantes. La presencia de tractores y del huerto improvisado ha convertido la protesta en un acto mediático que busca visibilizar los problemas del sector más allá de los canales institucionales.
Representantes de la Generalitat, según el colectivo, han seguido de cerca la movilización y se espera que las demandas sean recogidas en reuniones futuras con los responsables del Departament de Agricultura, aunque aún no se han concretado compromisos oficiales.
Reflexión sobre las movilizaciones agrarias
El final de la concentración no significa un cierre de la agenda reivindicativa. Revolta Pagesa plantea continuar con acciones de presión y visibilidad para garantizar que la voz de los agricultores catalanes se mantenga presente en la toma de decisiones. “Seguiremos luchando hasta que se nos escuche y se adopten medidas que realmente faciliten nuestro trabajo”, afirman desde el colectivo, dejando claro que la protesta es un paso más dentro de una estrategia prolongada.
La tractorada simboliza no solo la capacidad de movilización del sector, sino también la persistencia de las dificultades que enfrentan los agricultores catalanes, quienes reclaman equilibrio entre las políticas locales y los compromisos internacionales.
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