El combustible marca el repunte de la inflación en España, situándose en un 3,3%
El aumento del precio del combustible, marcado por el conflicto en Oriente Próximo, sitúa el IPC en su nivel más alto desde 2024
La inflación vuelve a ganar protagonismo en la economía española. El Índice de Precios de Consumo (IPC) ha alcanzado en marzo una tasa interanual del 3,3%, lo que supone un incremento de un punto respecto al mes anterior y marca su nivel más elevado desde junio de 2024, según los datos adelantados publicados por el Instituto Nacional de Estadística. Este repunte se explica, en gran medida, por el encarecimiento de los carburantes, estrechamente vinculado al contexto internacional y al inicio del conflicto en Oriente Próximo, que ha tensionado los mercados energéticos.
El combustible, principal motor de la subida de precios
El aumento de la inflación tiene un claro protagonista: los combustibles y lubricantes para vehículos, cuyos precios han registrado un notable incremento en las últimas semanas. Este encarecimiento se ha visto reforzado también por la subida del gasóleo para calefacción, mientras que la electricidad ha tenido un efecto más moderador, aunque su descenso ha sido menos acusado que el registrado en el mismo periodo del año anterior.
Desde el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa señalan que, pese a este contexto, la evolución de la electricidad ha contribuido a contener parcialmente la escalada de precios. Además, recuerdan que en los últimos días los carburantes han comenzado a abaratarse ligeramente gracias a la entrada en vigor de medidas fiscales, aunque siguen sometidos a la presión de factores internacionales como el precio del petróleo, los costes de transporte y los márgenes de refino.
La inflación subyacente se mantiene estable
Más allá de los productos energéticos y los alimentos frescos, la inflación subyacente —que refleja la tendencia más estructural de los precios— se ha mantenido en el 2,7%, sin cambios respecto a febrero. De confirmarse este dato, se consolidaría como uno de los niveles más elevados desde el verano de 2024, lo que indica que la presión inflacionista sigue presente en el conjunto de la economía.
Fuerte subida mensual: el mayor incremento en casi dos años
En términos mensuales, los precios han registrado un aumento del 1% en marzo respecto a febrero, el mayor repunte desde junio de 2022. Este dato refleja la intensidad del encarecimiento en un corto periodo de tiempo, coincidiendo con un escenario internacional marcado por la incertidumbre energética.
Por su parte, el IPC armonizado (IPCA) —referencia para comparar la evolución de precios en la zona euro— también se ha situado en el 3,3% interanual, con una subida mensual del 1,5%. En este caso, la inflación subyacente se estima ligeramente por encima, en el 2,8%.
Un contexto internacional que sigue marcando la economía
El comportamiento de la inflación en marzo vuelve a evidenciar la dependencia de la economía de los factores externos, especialmente en materia energética. La evolución del precio del petróleo, que se mantiene cerca de los 100 dólares por barril, y las tensiones geopolíticas continúan condicionando el coste de vida.
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