Chery refuerza su apuesta por Barcelona como hub europeo de movilidad eléctrica
La delegación, encabezada por su presidente, Yin Tongyue, ha recorrido tanto la planta de producción de Ebro como el nuevo centro de investigación y desarrollo ubicado en Cornellà de Llobregat.
La consolidación del Distrito 4.0 de la Zona Franca de Barcelona ha sumado un nuevo impulso con la visita institucional del fabricante chino Chery, que reafirma su estrategia para convertir la capital catalana en uno de sus principales nodos industriales y tecnológicos en Europa. La delegación, encabezada por su presidente, Yin Tongyue, ha recorrido tanto la planta de producción de Ebro como el nuevo centro de investigación y desarrollo ubicado en Cornellà de Llobregat.
La visita se enmarca en el despliegue de la hoja de ruta del grupo asiático en el continente, centrada en la movilidad eléctrica, la innovación industrial y la sostenibilidad.
En el encuentro participaron representantes institucionales y empresariales de primer nivel, entre ellos el conseller de Empresa y Trabajo, Miquel Sàmper, el alcalde de Cornellà, Antonio Balmón, y el presidente ejecutivo del Consorci de la Zona Franca, Pere Navarro.
Un polo industrial en transformación
El recorrido por las instalaciones permitió visualizar el avance del proyecto industrial impulsado por la alianza entre Chery y EV Motors, propietaria de las marcas Ebro y BTech. La planta de la Zona Franca, históricamente vinculada a la automoción, se encuentra en pleno proceso de reconversión hacia la fabricación de vehículos eléctricos, en línea con las nuevas exigencias del mercado europeo.
Durante la jornada se expuso el papel estratégico de Barcelona como plataforma de entrada al mercado europeo, aprovechando su infraestructura logística, su ecosistema industrial y su capacidad de innovación. El nuevo centro de I+D en Cornellà refuerza este posicionamiento, al concentrar el desarrollo tecnológico vinculado a la electrificación y la digitalización del vehículo.
El presidente de EBRO EV Motors, Rafael Ruiz, trasladó la relevancia del proyecto como elemento tractor para la industria local, subrayando que la colaboración con el grupo chino permite acelerar la transición hacia una producción más sostenible y competitiva.
Continuidad de una alianza estratégica
Este movimiento da continuidad al acuerdo sellado en abril de 2024, que marcó el inicio de la colaboración entre Chery y EV Motors para reactivar la histórica planta de la Zona Franca. Aquel pacto sentó las bases para la fabricación de nuevos modelos eléctricos en Barcelona, con el objetivo de posicionar la instalación como un referente en el sur de Europa.
Desde entonces, el proyecto ha evolucionado hacia una propuesta más amplia que combina producción, investigación y desarrollo tecnológico. La presencia de las principales autoridades durante la visita evidencia el respaldo institucional a una iniciativa considerada clave para el tejido industrial catalán.
En el plano político y económico, la operación se interpreta como un paso relevante en la estrategia de reindustrialización de Catalunya, especialmente tras los procesos de transformación que ha vivido el sector automovilístico en los últimos años. La llegada de inversión extranjera en ámbitos de alto valor añadido refuerza la competitividad del territorio en un contexto global marcado por la transición energética.
Impacto en el empleo y el ecosistema local
El despliegue del hub industrial y tecnológico tiene implicaciones directas en el empleo y en la cadena de valor del sector. La reactivación de la planta y la puesta en marcha del centro de I+D generan nuevas oportunidades para proveedores, ingenierías y profesionales especializados en movilidad eléctrica.
Además, el proyecto contribuye a consolidar la Zona Franca como un espacio de experimentación industrial vinculado a la industria 4.0, donde convergen automatización, digitalización y sostenibilidad. Este enfoque busca atraer nuevas inversiones y posicionar Barcelona como uno de los polos europeos más dinámicos en innovación aplicada a la automoción.
La hoja de ruta presentada durante la visita contempla la progresiva ampliación de la capacidad productiva y el desarrollo de nuevos modelos eléctricos adaptados al mercado europeo. Asimismo, se prevé reforzar las sinergias entre el centro de I+D y la planta industrial para acelerar los procesos de innovación.
El avance del proyecto estará condicionado por los plazos industriales y regulatorios propios del sector, así como por la evolución de la demanda en el mercado europeo de vehículos eléctricos. En este escenario, la consolidación de Barcelona como hub estratégico dependerá de la capacidad de ejecutar las inversiones previstas y de mantener la colaboración público-privada que ha impulsado la iniciativa hasta ahora.
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