Europa busca usar activos rusos para financiar a Kiev
Con el avance de las tropas rusas en el frente y la urgencia de Washington por ver resultados concretos, los Estados miembros deben decidir cómo cumplir su promesa de apoyo financiero a largo plazo para Ucrania.
La Unión Europea llega a la cumbre de este jueves en Bruselas bajo una presión sin precedentes. La Presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha sido tajante ante el Parlamento Europeo: «No hay acto de defensa europeo más importante que apoyar la defensa de Ucrania. Esto ya no es una opción, es una obligación».
Dos caminos
Von der Leyen ha puesto sobre la mesa dos alternativas principales para cubrir las necesidades de defensa de Kiev entre 2026 y 2027:un préstamo conjunto de la UE y un “préstamo de reparaciones”, el cual estaría garantizado directamente por los activos congelados del Banco Central de Rusia.
Esta segunda opción parece ser la más viable políticamente. Al no depender del presupuesto común de la UE, el préstamo para reparaciones podría aprobarse por mayoría de los Estados miembros, eludiendo así el previsible veto de Hungría, gobierno que ya ha manifestado su hostilidad hacia el uso de fondos comunitarios para este fin.
La resistencia de Bélgica e Italia
Pese al optimismo de algunos sectores, el plan enfrenta obstáculos legales y financieros significativos:
Bélgica: como sede de Euroclear (donde se custodian 210.000 millones de euros de riqueza rusa), el gobierno belga teme quedar expuesto a facturas multimillonarias si el plan fracasa o si los activos son reclamados judicialmente. El banco central ruso ya reclama 230.000 millones de dólares en daños contra Euroclear.
Italia: La primera ministra, Giorgia Meloni, ha advertido que cualquier paso en falso sin una "base legal sólida" sería regalarle a Moscú su primera gran victoria desde el inicio del conflicto. Italia aboga por un préstamo conjunto como una vía más segura.
El impulso de Alemania
En el otro lado de la balanza, el canciller alemán Friedrich Merz se ha posicionado como un firme defensor del plan de los 90.000 millones. Merz estima que existe un 50% de probabilidades de alcanzar un acuerdo y asegura que este monto garantizaría la capacidad militar ucraniana durante al menos dos años más.
«Estamos intentando aliviar las preocupaciones de Bélgica», declaró Merz, insistiendo en que la propuesta cumple plenamente con el derecho internacional. Bajo este esquema, el préstamo solo se reembolsaría si Rusia paga reparaciones de guerra a Ucrania en el futuro.
Un tablero de ajedrez legal
Para blindar esta estrategia, la UE utilizó recientemente poderes de emergencia para congelar indefinidamente los activos rusos, evitando que su estatus dependa de la renovación semestral de las sanciones, un proceso vulnerable a bloqueos individuales.
Aunque Moscú califica la medida como un "robo" y promete represalias, los funcionarios en Bruselas consideran que el préstamo de reparaciones es la única salida realista. La cumbre de este jueves determinará si Europa es capaz de transformar la riqueza de su agresor en el escudo de su aliado.
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