Tras una reunión nocturna de más de tres horas en Moscú , el asesor presidencial ruso, Yuri Ushakov, informó que Rusia mantendrá sus operaciones militares en Ucrania hasta que se alcance un acuerdo sobre la soberanía de los territorios en disputa, bajo la denominada "fórmula de Anchorage".
Putin dirigió gran parte de su intervención a la Unión Europea y la OTAN, combinando la advertencia económica con la propuesta geopolítica.
Con el avance de las tropas rusas en el frente y la urgencia de Washington por ver resultados concretos, los Estados miembros deben decidir cómo cumplir su promesa de apoyo financiero a largo plazo para Ucrania.
"La paz de ayer se ha ido. No tenemos tiempo para la nostalgia. Lo que importa es cómo afrontamos el hoy".
La revelación, reportada inicialmente por el medio estadounidense Axios, indica que el borrador del plan contendría términos considerados “altamente desventajosos” para Ucrania.
El enfoque de las autoridades, según el ministro del Interior, Bernard Quintin, se centrará en el modelo de "detección, identificación y posible neutralización" de los drones.
La urgencia se justifica por el creciente panorama de amenazas , que comienza con la agresión militar de Rusia contra Ucrania , y se extiende a provocaciones híbridas y el desafío al orden internacional.
La víspera de la cumbre, los países de la UE dieron luz verde al 19º paquete de sanciones contra Rusia.