Portugal elige estabilidad frente al radicalismo en unas presidenciales históricas
Seguro logró imponerse a su rival, el candidato populista de extrema derecha André Ventura, líder del partido Chega, quien obtuvo el 33,3% de los votos.
El veterano político de centro-izquierda Antonio José Seguro, del Partido Socialista, se ha alzado con la victoria en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Portugal celebradas este domingo. Con el 99% de los votos escrutados, Seguro obtuvo un 66,7% de los sufragios, asegurándose un mandato de cinco años.
Seguro logró imponerse a su rival, el candidato populista de extrema derecha André Ventura, líder del partido Chega, quien obtuvo el 33,3% de los votos. El político socialista de 63 años sucederá en el cargo al conservador Marcelo Rebelo de Sousa.
Un mandato marcado por la estabilidad
Aunque el cargo de presidente en Portugal es principalmente representativo y carece de poder ejecutivo, posee facultades clave como el derecho a veto de leyes, la disolución del Parlamento y la convocatoria de elecciones anticipadas.
Durante la campaña, Seguro se presentó como un moderado dispuesto a colaborar con el actual gobierno minoritario de centro-derecha. Su regreso a la política activa, tras un periodo dedicado a la docencia, fue motivado, según sus propias palabras, por la necesidad de ofrecer una opción clara entre la democracia y el radicalismo.
El ascenso de la extrema derecha
Pese a la derrota, André Ventura reafirmó su intención de seguir trabajando por una "transformación" política en el país. Ventura, cuyo partido Chega se fundó hace solo siete años, ha ganado popularidad con un discurso anti-establishment y propuestas de línea dura, tales como:
Penas de prisión perpetua.
Castración química para delincuentes sexuales.
Restricciones severas a la inmigración y ayudas sociales exclusivas para ciudadanos portugueses.
Chega ya se consolidó como la segunda fuerza más grande en el Parlamento tras las elecciones generales de mayo de 2025.
Resiliencia democrática ante el temporal
La jornada electoral estuvo marcada por las secuelas de intensas tormentas que causaron la muerte de al menos siete personas en el país. Debido a la devastación, unas 20 circunscripciones tuvieron que posponer la votación una semana; sin embargo, el proceso siguió adelante para la gran mayoría de los 11 millones de votantes llamados a las urnas. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, felicitó a Seguro destacando que "la voz de Portugal en favor de nuestros valores europeos compartidos sigue siendo fuerte". Asimismo, el presidente francés, Emmanuel Macron, expresó su voluntad de trabajar estrechamente con el nuevo mandatario.
El reto de la gobernabilidad
El principal desafío para Seguro será aportar estabilidad política a un país que ha vivido tres elecciones generales en tres años. Actualmente, la coalición de centro-derecha Alianza Democrática (AD) gobierna con 91 escaños, lejos de la mayoría absoluta necesaria en un Parlamento de 230 asientos, lo que obligará al nuevo presidente a ejercer un papel mediador fundamental.
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