Trump a Irán: "Abrid el puto estrecho, locos cabrones, o viviréis en el infierno. Esperad y mirad. Albado sea Alá"
La nueva escalada verbal del presidente estadounidense incluye advertencias directas y la posibilidad de acciones militares si no se reabre el paso estratégico en los próximos días
La tensión internacional aumenta en torno a una de las rutas energéticas más sensibles del mundo, mientras las declaraciones del mandatario elevan el tono del conflicto con Teherán.
El escenario geopolítico se vuelve más incierto tras una jornada en la que el líder norteamericano intensifica su presión pública sobre las autoridades iraníes, combinando amenazas explícitas con referencias a una posible negociación inminente.
Un ultimátum con lenguaje extremo
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanza este domingo su advertencia más contundente contra Irán desde el bloqueo del estrecho de Ormuz. El mandatario exige la reapertura del paso marítimo antes del martes y advierte de consecuencias militares en caso de incumplimiento.
En un mensaje cargado de dureza, declara: "El martes que viene será el Día de las Plantas Energéticas y el Día de los Puentes, todo en uno", anticipando una ofensiva de gran magnitud. A continuación, eleva aún más el tono con una frase directa dirigida a Teherán: "Abrid el maldito estrecho, locos cabrones, o viviréis en el infierno. Esperad y veréis. Alabado sea Alá".
Amenaza de una ofensiva a gran escala
El dirigente insiste en que la eventual respuesta militar no tendría precedentes recientes. Según sus propias palabras, no habría "nada que se le parezca" a la magnitud del ataque que ordenaría si Irán mantiene el cierre del paso estratégico.
El estrecho de Ormuz representa un punto clave para el transporte global de petróleo, lo que convierte la situación en un foco de preocupación internacional por su impacto potencial en los mercados energéticos.
Declaraciones posteriores y presión negociadora
Poco después, en una entrevista concedida a Fox News, Trump muestra su frustración ante la falta de avances y plantea medidas aún más drásticas. "Si no llegan a un acuerdo rápido, estoy considerando volarlo todo por los aires y apoderarme del petróleo", afirma, dejando abierta la puerta a una intervención directa sobre recursos energéticos iraníes.
A pesar de la contundencia de sus palabras, el presidente asegura confiar en la posibilidad de un acuerdo de última hora, aunque reconoce que las autoridades iraníes han rechazado hasta ahora sus condiciones.
Contactos y garantías
En su intento por facilitar una salida negociada, Trump sostiene que los interlocutores iraníes con los que mantiene contactos han recibido garantías de seguridad. Según explica, "han recibido una amnistía" para protegerlos frente a posibles acciones militares estadounidenses como las que, según indica, han afectado previamente a figuras clave del poder clerical iraní, entre ellas el ayatolá Ali Jamenei.
El desarrollo de los acontecimientos en los próximos días resulta determinante para definir si la crisis deriva en un acuerdo diplomático o en una escalada de consecuencias imprevisibles.
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