L’Hospitalet proyecta un parque metropolitanao de 28 hectáreas
El plan prevé la plantación de 3.000 árboles, capaces de aportar 1,5 metros cuadrados adicionales de verde por habitante en un municipio marcado por la alta densidad de población. Supondrá sobre el terreno un nuevo gran pulmón verde para la ciudad.
L’Hospitalet avanza en la transformación urbanística más ambiciosa de su historia reciente: un parque metropolitano de 28 hectáreas y la cobertura de la Granvia para integrar el futuro polo biomédico en el tejido urbano. El proyecto, concebido como un motor económico de alcance internacional, aspira a situar a la ciudad en el mapa global de la investigación en ciencias de la vida.
Un pulmón verde para acompañar el crecimiento del polo biomédico
El nuevo parque se ubicará en terrenos agrícolas de Cal Trabal, dentro de la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), lo que condiciona su diseño hacia un modelo naturalista y de baja urbanización. El plan prevé la plantación de 3.000 árboles, capaces de aportar 1,5 metros cuadrados adicionales de verde por habitante en un municipio marcado por la alta densidad de población. Supondrá sobre el terreno un nuevo gran pulmón verde para la ciudad.
La infraestructura forma parte del Plan Director Urbanístico (PDU) del biopol, dotado con 66 millones de euros y aprobado inicialmente este febrero por el Consorci per a la Reforma de la Granvia i el Samontà, integrado por Ayuntamiento y Generalitat. Las obras del parque podrían comenzar a mediados de 2029, con el objetivo de coincidir con la finalización del soterramiento de la Granvia a finales de 2031.
El Plan Director Urbanístico (PDU) es un instrumento de planeamiento supramunicipal que ordena los suelos vinculados al futuro clúster biomédico y biotecnológico, con el objetivo de consolidar en la ciudad un hub internacional de salud, investigación e innovación.
El proyecto pivota sobre equipamientos sanitarios y científicos ya consolidados, como el Hospital Universitari de Bellvitge, el IDIBELL (Institut d’Investigació Biomèdica de Bellvitge) y el Institut Català d'Oncologia. La intención es atraer nuevas empresas del ámbito biotech, centros de investigación, startups y actividad universitaria, generando un ecosistema integrado alrededor de la investigación clínica y la innovación en salud.
El PDU define los usos del suelo —sanitario, investigación, oficinas y equipamientos—, establece parámetros de edificabilidad y volumetría, y planifica nuevas conexiones e infraestructuras. Asimismo, contempla la creación y mejora de espacios libres y zonas verdes, así como la integración urbana con los barrios colindantes, especialmente Bellvitge. El desarrollo está impulsado por la Generalitat de Catalunya en coordinación con el Ayuntamiento.
El ámbito se sitúa estratégicamente entre el hospital, la Granvia y el entorno de Plaça d'Europa, una de las principales áreas de actividad económica de la ciudad, con buena conexión viaria y de transporte público y proximidad al aeropuerto de Barcelona. Se trata de una de las mayores bolsas de transformación urbana pendientes en el área metropolitana.
Entre los objetivos estratégicos figuran la generación de empleo cualificado, el fortalecimiento del posicionamiento internacional del ecosistema biomédico catalán y el reequilibrio económico del sur de la ciudad. El PDU del Biopol no es solo una operación urbanística: plantea una redefinición del modelo productivo local, apostando por la economía del conocimiento como motor de futuro para L’Hospitalet.
El alcalde, David Quirós, ha subrayado ante los medios que la integración de la Granvia permitirá “cerrar una herida histórica” y conectar a pie el Hospital de Bellvitge con el Institut Català d’Oncologia (ICO), dos piezas clave del futuro ecosistema biomédico.
Un diseño pensado para la biodiversidad y la recarga del acuífero
El parque se concibe como un espacio de carácter natural, inspirado en el Delta del Llobregat. No habrá grandes áreas pavimentadas ni equipamientos que generen masificaciones, en cumplimiento de las restricciones de la ZEPA. El proyecto incluye:
- Una gran balsa central para favorecer la biodiversidad.
- Acequias húmedas y caminos de agua inspirados en el antiguo Canal de la Infanta.
- 600.000 m² de superficie permeable para recargar los acuíferos.
- Un bosque mediterráneo y zonas de sombra equivalentes a 150.000 m².
Un proyecto marcado por la controversia ambiental y los ajustes judiciales
Cal Trabal, último reducto agrícola de L’Hospitalet, ha sido uno de los puntos más sensibles del PDU. Tres recursos judiciales siguen pendientes, dos de ellos por motivos ambientales presentados por entidades ecologistas y formaciones políticas. Las críticas se centran en la pérdida de suelo agrícola y en la ubicación de las zonas verdes.
El plan actual es fruto de una reformulación obligada tras dos sentencias del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya en 2020, que cuestionaron la competencia para impulsar el PDU y la distribución de los espacios verdes. Como resultado:
- Se preserva el 85% del uso agrícola de Cal Trabal.
- Se reduce la edificabilidad en 70.000 m².
- Se eliminan zonas verdes en nudos viarios sin acceso.
- Se refuerza el carácter de “proyecto de país” del biopol.
El PDU reserva la mayor parte del suelo a actividades vinculadas al polo biomédico, incluyendo investigación, oficinas y servicios. El resto se distribuye en:
- 13,5% para uso hotelero
- 10% para actividad comercial
- 5% para residencias
Además del parque, el ámbito contará con 22 hectáreas adicionales de zonas verdes. En cuanto a la propiedad del suelo, un 70% es público y el 30% privado. La transformación requerirá también una inversión energética de 20 millones de euros, que incluye una nueva subestación eléctrica valorada en ocho millones para garantizar el suministro al biopol.
El calendario prevé aprobar inicialmente la reparcelación en marzo de 2026 y de forma definitiva antes del verano. Este trámite redistribuirá los derechos de aprovechamiento entre propietarios y permitirá iniciar la licitación de las obras de urbanización. Solo tras su finalización y el soterramiento de la Granvia podrán concederse las primeras licencias de edificación.
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