Alerta sanitaria: casi la mitad de las fuentes de Osona y Lluçanès supera los límites de nitratos
El último muestreo del Grup de Defensa del Ter revela que la contaminación de los acuíferos aumenta pese a las lluvias recientes, alertando sobre un riesgo real para el consumo humano.
El agua que brota de las fuentes tradicionales de Osona y el Lluçanès se enfrenta a un desafío creciente. Según el análisis anual del Grup de Defensa del Ter, el 44% de estas fuentes supera los límites de nitrato establecidos por la OMS para potabilidad, lo que las hace inapropiadas para el consumo humano y refleja un problema estructural que se mantiene desde 2021.
Un muestreo amplio y detallado
El grupo ambiental ha recorrido 54 municipios, tomando muestras de más de 170 fuentes, de las cuales solo nueve —el 5%— están secas, algo que no ocurría desde 2021. “El hecho de que muchas fuentes continúen secas evidencia los efectos prolongados de la sequía, pero la contaminación persiste incluso en años lluviosos”, explican desde el Grup de Defensa del Ter.
En comparación con 2021, aunque el porcentaje de fuentes contaminadas se mantiene en un 44%, la concentración media de nitratos ha aumentado de 131,9 mg/L a 144,6 mg/L, un incremento que confirma que los acuíferos retienen niveles preocupantes de este compuesto.
Los puntos críticos de contaminación
El muestreo ha identificado tres fuentes especialmente afectadas: la fuente de la Gana en Calldetenes, con 508,7 mg/L de nitratos; la fuente de Gallisans en Santa Cecilia de Voltregà, con 487,8 mg/L; y otra fuente en Santa Cecilia, con 410,7 mg/L. Estas cifras superan más de diez veces los límites de potabilidad recomendados por la OMS.
“Estos datos muestran que los nitratos no son un problema aislado, sino que afectan a la seguridad del agua en toda la comarca”, señalan desde el grupo.
Nitratos y su origen en el suelo
El análisis apunta a que los altos niveles de nitratos proceden de los purines utilizados en la ganadería intensiva. Las lluvias recientes han movilizado estos residuos acumulados durante años de sequía, aumentando su concentración en los acuíferos. Según el estudio, el 67% de las fuentes que contienen agua han experimentado un incremento en los niveles de nitrato respecto al año pasado.
“Escampar purines no es fertilizar el suelo, sino contaminar la tierra”, aseguran los expertos, resaltando el impacto ambiental de la industria porcina intensiva.
Una administración cuestionada
El Grup de Defensa del Ter critica la gestión de las autoridades y considera que la administración ha sido “incapaz de abordar seriamente la problemática”. Según el colectivo, la expansión de la agroindustria porcina en Osona y el Lluçanès ha sido “irresponsable” y ha contribuido de manera decisiva a la degradación de las fuentes.
“La contaminación de las fuentes no es un tema de romanticismo o de nostalgia, sino que ejemplifica el grave problema de reservas de agua que tiene Catalunya”, subrayan.
Hacia un cambio de modelo
La recuperación de los acuíferos y la protección del agua potable requieren, según el grupo, un cambio de modelo agrícola y ganadero. Se propone una reconversión del sector porcino para promover una actividad más equilibrada y sostenible, capaz de garantizar la calidad del agua y proteger los ecosistemas locales.
“Es necesaria una reconversión del sector porcino para promover una actividad agrícola y ganadera más equilibrada”, concluyen.
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