Catalunya, territorio de osos: concentra la mitad de la población, pero preocupan los nacimientos
El censo confirma 108 ejemplares en los Pirineos, con Catalunya concentrando un gran número, mientras las crías descienden de forma notable respecto al año anterior
La presencia del oso pardo en el Pirineo continúa consolidándose con cifras al alza, aunque no sin matices preocupantes. El último recuento oficial elaborado por el Grupo de Seguimiento Transfronterizo del Oso Pardo sitúa la población total en 108 ejemplares durante 2025, lo que confirma una tendencia de crecimiento respecto a los 94 contabilizados en 2024. Este seguimiento, coordinado entre administraciones de ambos lados de la frontera, refleja una evolución positiva en términos globales, pero también advierte de una importante caída en el número de nacimientos, un factor clave para la sostenibilidad de la especie a largo plazo.
Catalunya concentra la mitad de la población
Uno de los datos más relevantes del informe es el peso que tiene Catalunya dentro del conjunto del Pirineo. En concreto, se han identificado 54 osos en territorio catalán, lo que representa aproximadamente la mitad del total. Esta cifra pone de manifiesto el papel estratégico de la comunidad en la conservación de la especie.
El desglose del censo permite entender mejor la estructura de la población: se han registrado 23 hembras —13 adultas, 8 subadultas y 2 crías— y 30 machos —20 adultos, 9 subadultos y 1 cría—, además de un ejemplar cuyo sexo no ha podido determinarse. Estos datos evidencian una base poblacional relativamente equilibrada, aunque condicionada por otros factores como la reproducción o la mortalidad.
Fuerte descenso de nacimientos: una señal de alerta
A pesar del crecimiento en el número total de ejemplares, el informe introduce un elemento de preocupación: el descenso significativo de nacimientos. Durante 2025, en Catalunya solo se han contabilizado 3 crías, procedentes de dos camadas diferentes y con dos progenitores distintos.
La situación no mejora si se observa el conjunto del Pirineo, donde apenas se han registrado 8 nuevos cachorros —3 machos, 4 hembras y 1 sin identificar— repartidos en 6 camadas. Se trata de una cifra muy inferior a la del año anterior, cuando se detectaron 24 crías, la mitad de ellas en territorio catalán.
Muertes y desapariciones: el otro lado del balance
El informe también recoge datos menos positivos relacionados con la mortalidad. A lo largo de 2025, el grupo de seguimiento ha dado por muertos o desaparecidos a 10 osos, una cifra que incide directamente en el equilibrio poblacional.
A ello se suman otros 5 ejemplares que no han sido detectados durante el último año, aunque no pueden considerarse oficialmente desaparecidos, ya que sí se encontraron indicios de su presencia en 2024. Esta incertidumbre refleja las dificultades inherentes al seguimiento de una especie que se mueve en entornos de alta montaña y gran extensión territorial.
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