Lloret de Mar recupera el camino de ronda cerrado por un expresidente kazajo durante 17 años
Tras años de litigios y vigilantes armados, los vecinos podrán disfrutar de nuevo del sendero entre acantilados y pinares
Después de casi dos décadas de polémica, el Ayuntamiento de Lloret de Mar ha pactado con la propiedad de Can Juncadella la reapertura del camino de ronda que une la playa de Canyelles con la cala Morisca, en dirección a Tossa de Mar. El convenio, que deberá ser aprobado en pleno municipal, permitirá cumplir hasta seis sentencias favorables del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TJSC) que ordenaban la apertura.
Nuevo trazado y financiación
El camino no será exactamente igual al original, pero seguirá lo más cercano posible al mar y permitirá disfrutar de vistas que hasta ahora estaban vedadas. La empresa Flinder Data, vinculada al propietario, asumirá el coste total de la planificación y ejecución de las obras, mientras que el Ayuntamiento se encargará de la gestión y mantenimiento una vez finalizado. Antes de iniciar las obras, el proyecto se someterá a un periodo de información pública de un mes.
Críticas ecologistas
Aunque la reapertura es celebrada por muchos, la plataforma SOS Costa Brava se muestra escéptica. Jordi Palaudelmàs, su presidente, recuerda que hace 17 años la propiedad firmó un convenio similar que nunca cumplió y exige que, mientras no se ejecute el nuevo trazado, se permita el paso por el antiguo camino.
Una finca protegida como fortaleza
Can Juncadella es una propiedad lujosa de veinte hectáreas, con vigilancia privada, perros peligrosos y un helipuerto. La finca pertenece a la familia del expresidente de Kazajistán Nursultán Nazarbáyev y ha sido escenario de reuniones de magnates internacionales. La seguridad extrema y los carteles disuasorios impedían durante años el paso de excursionistas, convirtiendo el sendero en un “camino prohibido” para los vecinos.
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