El pulso entre PSC y ERC por el IRPF amenaza con bloquear la legislatura en Catalunya

 A dos semanas de la votación de las enmiendas a la totalidad, los republicanos mantienen su exigencia de avanzar en la cesión de la recaudación del IRPF pactada en la investidura de Salvador Illa.

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Illa junqueras
Salvador Illa y Oriol Junqueras tienen en sus manos los presupuestos de Catalunya/ Foto de archivo EP

 

La negociación de los Presupuestos de la Generalitat ha derivado en un choque frontal entre PSC y ERC que amenaza con paralizar la legislatura. A dos semanas de la votación de las enmiendas a la totalidad, los republicanos mantienen su exigencia de avanzar en la cesión de la recaudación del IRPF pactada en la investidura de Salvador Illa, mientras el Govern intensifica la presión sobre un socio que no muestra señales de ceder.

 

 

Un 11 de marzo decisivo para la estabilidad política


El Ejecutivo catalán prevé aprobar este viernes el proyecto de Presupuestos, pero ERC ya ha advertido que presentará una enmienda a la totalidad si no hay avances tangibles en el traspaso del IRPF. La portavoz republicana, , dejó claro que el margen de negociación es estrecho, aunque abrió la puerta a aprobar suplementos de crédito para evitar tensiones financieras inmediatas.

 

 

El líder de ERC, Oriol Junqueras, reforzó el mensaje con un tono personal, asegurando que su partido resistirá la presión política: afirmó que, tras haber pasado cuatro años en prisión, no cederán en cuatro semanas de negociación presupuestaria.

 

El papel del PSOE y la reunión Sánchez–Junqueras


La reunión mantenida el pasado viernes entre Pedro Sánchez y Junqueras ha añadido más incertidumbre. ERC sostiene que el encuentro confirmó que el PSC no tiene garantizado el apoyo del PSOE para avanzar en el IRPF, pese a que el pacto de investidura de Illa incluía ese compromiso.

La dirección republicana interpreta la prudencia del PSOE como un reflejo de su calendario electoral. Con comicios en Castilla y León y, sobre todo, en Andalucía, los socialistas temen que una cesión fiscal a Catalunya pueda tener costes políticos. Capella pidió a Illa que aclare si las elecciones autonómicas condicionan la negociación.

Suplementos de crédito: una salida limitada


ERC insiste en que no contribuirá a asfixiar financieramente a la Generalitat, que opera con las cuentas prorrogadas de 2023. Por ello, se abre a pactar suplementos de crédito que permitan pagar nóminas y sostener el gasto sanitario. Sin embargo, esta fórmula impide impulsar nuevas inversiones en infraestructuras educativas o sanitarias, lo que supondría una derrota política para el Govern.

Ni el PSC ni los Comuns quieren dar por cerrada la vía presupuestaria, conscientes de que recurrir a los suplementos equivaldría a admitir el fracaso de la negociación.

 

Riesgo de deterioro entre socios y repercusiones en Madrid


Hasta ahora, PSC y ERC han mantenido una relación funcional pese a episodios de tensión parlamentaria. Pero un rechazo a los Presupuestos podría erosionar la confianza en ambas cámaras: en el Parlament, donde el PSC gobierna con 42 diputados, y en el Congreso, donde los republicanos son un socio clave para el Ejecutivo central.

Capella advirtió que hay “muchas votaciones pendientes” en las que el Govern necesitará a ERC, un recordatorio de que el conflicto presupuestario puede tener efectos en cadena.

La sombra del adelanto electoral


El escenario de elecciones anticipadas planea sobre la negociación. Junqueras descartó públicamente esa vía, alertando de que podría conducir a un ciclo de repetición electoral sin mayorías claras. El precedente de Pere Aragonès, que convocó elecciones ante un bloqueo presupuestario sin lograr desbloquear la situación, pesa en el ambiente.

Para Illa, un adelanto tendría ventajas y riesgos. Podría pillar a sus rivales sin candidatos —Junqueras sigue inhabilitado y Carles Puigdemont continúa fuera del país—, pero las encuestas del Centre d’Estudis d’Opinió muestran un PSC en ligera caída, un ERC al alza y una Aliança Catalana en crecimiento, un escenario que no garantiza una mayoría estable.

Con el 11 de marzo como fecha clave, el Govern afronta un periodo de máxima tensión política. La negociación del IRPF, el papel del PSOE y la presión electoral conforman un tablero incierto en el que cualquier movimiento puede alterar la legislatura. La posibilidad de un bloqueo institucional en Catalunya ya no es un escenario teórico, sino una amenaza real.

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