Mente y piel conectadas: expertos y afectados rompen el silencio sobre la dermatitis atópica
La dermatitis atópica es una de las enfermedades inflamatorias crónicas de la piel más prevalentes en España.
Una nueva iniciativa busca romper el silencio sobre el impacto psicológico de una enfermedad que afecta a más de un millón de personas en España, demostrando que el sufrimiento va mucho más allá de la piel.
A menudo trivializada como un simple problema estético o una molestia pasajera, la dermatitis atópica esconde una realidad mucho más compleja y pesada para quienes la padecen.
La Asociación de afectados por la dermatitis atópica
Con motivo del Día Nacional de esta patología, la Asociación de Afectados por la Dermatitis Atópica , con el apoyo de laboratorios Almirall, ha presentado en el Hospital de Sant Pau la iniciativa "Historias más allá de la piel". El objetivo es claro: sacar a la luz la “carga invisible” de una enfermedad crónica que condiciona cada aspecto de la vida diaria.
Una enfermedad sistémica
La dermatitis atópica es una de las enfermedades inflamatorias crónicas de la piel más prevalentes en España. Sin embargo, reducirla a sus síntomas visibles —el enrojecimiento o la descamación— es ignorar la verdadera magnitud del problema. Tal como destacan los especialistas, se caracteriza por un picor persistente e intenso que puede llegar a ser incapacitante, acompañado a menudo de dolor físico.
Esta sintomatología constante provoca graves alteraciones del sueño, impidiendo el descanso reparador y generando un estado de fatiga crónica que afecta el rendimiento laboral, escolar y las relaciones personales.
No se trata solo de "tener la piel seca"; es convivir con un sistema inmunitario que reacciona de forma exagerada, provocando brotes que pueden surgir de manera impredecible, lo que añade un factor de estrés y falta de control sobre el propio cuerpo.
La importancia de hablar: romper el círculo del silencio
Uno de los ejes centrales de la presentación es el impacto emocional. La presencia en el evento de la Dra. Sandra Ros, psicóloga del Servicio de Dermatología del Hospital de Sant Pau, junto a la dermatóloga Dra. Esther Serra, subraya un cambio de paradigma necesario: la piel y la mente están intrínsecamente conectadas.
Hablar de la dermatitis atópica es vital para validar el sufrimiento de los pacientes. La ansiedad, la depresión y el aislamiento social son comorbilidades frecuentes que surgen, en parte, por la incomprensión del entorno. Iniciativas como esta buscan crear espacios donde el paciente no se sienta juzgado por su aspecto físico ni incomprendido en su dolor. La voz de los pacientes se representa por África Luca de Tena, de la Asociación de Afectados por la Dermatitis Atópica, quien pone palabras a esa realidad cotidiana, recordando que verbalizar la dolencia es el primer paso para mejorar la calidad de vida.
Una mochila pesada: la experiencia simbólica
Para que la sociedad comprenda que la dermatitis atópica no es algo superficial, la campaña muestra una metáfora visual potente. Durante el acto, en el vestíbulo principal del hospital, se invita a los asistentes a participar en una dinámica simbólica: cargar mochilas con peso.
Este peso físico representa el lastre emocional y psicológico que los pacientes cargan en silencio todos los días. Es una forma de tangibilizar el agotamiento, la frustración y la carga mental que supone gestionar una enfermedad que no da tregua, ofreciendo a los medios y asistentes una oportunidad única de empatizar, aunque sea por unos minutos, con la realidad de más de un millón de personas en nuestro país.
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