Unai Sordo advierte que la ultraderecha amenaza décadas de derechos conquistados por las mujeres
El secretario general de CC.OO. defiende hoy en Bilbao los avances feministas y alerta sobre riesgos de retroceso ante discursos antifeministas que buscan limitar autonomía y libertad laboral.
El 8 de marzo convierte las calles de Bilbao en un espacio de reivindicación feminista y sindical, donde miles de personas se suman a la manifestación convocada por el Movimiento Feminista para exigir igualdad, justicia laboral y protección de derechos frente a discursos antifeministas que resurgen en distintos sectores políticos y sociales. La jornada evidencia que los avances conquistados en las últimas décadas no están garantizados y que la movilización sigue siendo la principal herramienta para defenderlos.
La ultraderecha y la amenaza a los derechos adquiridos
Unai Sordo, secretario general de CC.OO., denuncia durante la manifestación que la ultraderecha intenta limitar los derechos alcanzados por las mujeres. “La conquista de los derechos de las mujeres no tiene vuelta atrás”, declara, y advierte que los discursos antifeministas buscan restaurar “posiciones subalternas que tuvieron en las sociedades occidentales hace 50 o 60 años, aunque no lo anuncien así”.
El dirigente sindical explica que la importancia de las marchas recientes radica en la dimensión del desafío: “Han cobrado importancia por la dimensión de la ofensiva antiigualitaria y antifeminista que se ha abierto paso en un espectro político de la sociedad”. La alerta de Sordo no se limita a España: señala que fenómenos similares se observan en Europa y en otros continentes, donde se cuestiona el papel de la mujer en la sociedad y se cuestionan políticas de igualdad laboral y educativa.
Avances históricos y nuevas estrategias
El reportaje destaca que las políticas impulsadas por CC.OO. en los últimos años han logrado impactos concretos. Sordo resalta: “Impulsando las políticas igualitarias, los planes de igualdad, la subida del SMI, que han tenido efectos bastante relevantes en la reducción de la brecha de género”.
Entre las prioridades del sindicalismo y del movimiento feminista se encuentra garantizar autonomía económica y laboral, ampliar el acceso de las mujeres a puestos de decisión y proteger los derechos sobre maternidad y reproducción. Sordo subraya: “Avanzar en derechos, mejorar la autonomía y la libertad de las mujeres con más acceso al empleo o con la reducción de la brecha salarial”.
El reportaje analiza que estos avances representan décadas de lucha feminista y sindical combinadas, y que cualquier retroceso podría afectar especialmente a mujeres jóvenes, trabajadoras y madres recientes.
Juventud y resistencia frente a discursos reaccionarios
Un aspecto central que destaca Sordo es el papel de la juventud. Reconoce que algunos discursos antifeministas están calando en “una parte minoritaria de la juventud, sobre todo en algunos hombres jóvenes que no han sido capaces de ubicarse en un nuevo rol”.
El reportaje señala que la realidad educativa y laboral actual muestra que las mujeres superan en muchos casos a los hombres en formación académica, acceso a empleo y autonomía financiera antes de la maternidad. Este cambio cultural genera tensiones en ciertos sectores, pero Sordo enfatiza: “Creo que hay una parte de la juventud que no se ha ubicado en esta nueva realidad y, por tanto, hay un proceso reaccionario, que no es estrictamente juvenil y que no es para nada mayoritario”.
Expertas consultadas por este digital coinciden en que la participación masiva de jóvenes en las marchas del 8M evidencia que la mayor parte de la juventud está comprometida con la igualdad y el feminismo, contrarrestando el efecto de minorías reaccionarias.
La importancia del sindicalismo feminista
El reportaje destaca que CC.OO., bajo la dirección de Sordo, ha consolidado un modelo de sindicalismo feminista que combina reivindicación laboral con lucha por igualdad de género. Las políticas impulsadas por el sindicato no solo afectan salarios y condiciones de trabajo, sino que también incluyen planes de igualdad en empresas, protección frente a violencia laboral y protocolos de conciliación y maternidad.
Sordo afirma que el movimiento feminista y sindical deben trabajar de la mano para prevenir cualquier retroceso: “Esta conquista no tiene marcha atrás, pero siempre que hay avances, hay riesgos de retroceso, y hay que afrontarlo y ganar la pelea”.
El reportaje analiza que la combinación de acción sindical y movilización feminista permite abordar tanto las desigualdades económicas como la discriminación social, fortaleciendo la posición de la mujer en todos los ámbitos de la sociedad.
Conquista feminista y contexto europeo
El 8M en Bilbao se enmarca en un contexto europeo donde el auge de partidos conservadores y ultraderechistas ha reactivado debates sobre los derechos de la mujer, maternidad, aborto y políticas de igualdad laboral. Expertas señalan que España mantiene avances significativos gracias a la movilización social y la presión sindical, pero que estos logros requieren vigilancia constante.
El reportaje resalta que la estrategia de CC.OO. y del movimiento feminista se centra en consolidar políticas preventivas, garantizar el acceso equitativo al empleo, reforzar programas de formación profesional y proteger derechos reproductivos y maternales, combinando acción política, sindical y social.
Mujeres como protagonistas de la transformación
La jornada del 8 de marzo muestra que la movilización no es solo simbólica: refleja un compromiso activo por consolidar derechos y prevenir retrocesos. El reportaje concluye que la defensa de la igualdad, la autonomía laboral y la libertad femenina es hoy un eje central del sindicalismo y del feminismo en España.
Sordo y CC.OO. mantienen el mensaje claro: “Hay que afrontar los riesgos de retroceso y ganar la pelea”, consolidando así un feminismo moderno, inclusivo y estratégico que vincula justicia social, derechos laborales y lucha contra la violencia estructural.
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