Un perro encuentra una botella de veneno que podría esclarecer un asesinato de hace 160 años
El objeto fue encontrado en Devon por el animal y posteriormente analizado por su propietario.
El hallazgo fortuito de un perro en el suroeste de Inglaterra podría aportar nuevas pistas sobre un crimen histórico del siglo XIX. Un labrador desenterró en el jardín de una vivienda una antigua botella de veneno que, según las primeras investigaciones, podría estar relacionada con un célebre caso de asesinato ocurrido hace más de 160 años.
El objeto fue encontrado en Devon por el animal y posteriormente analizado por su propietario, que identificó una inscripción en la botella —“not to be taken” (“no ingerir”)— que le llevó a vincularla con un caso documentado de envenenamiento en la zona.
Las pesquisas apuntan a que la botella podría estar relacionada con el asesinato de William Ashford, presuntamente envenenado por su esposa, Mary Ann Ashford. El crimen tuvo lugar en 1866 y generó un fuerte impacto en la sociedad británica de la época.
Mary Ann Ashford fue condenada y ejecutada públicamente en Exeter, en un episodio que resultó especialmente controvertido por las circunstancias de la ejecución. La escena provocó una amplia reacción social y contribuyó al debate sobre las ejecuciones públicas en Reino Unido.
El caso es considerado uno de los episodios que impulsaron el cuestionamiento de este tipo de prácticas, que acabarían siendo abolidas posteriormente. El posible vínculo del objeto hallado con este suceso ha despertado interés por su valor histórico.
Aunque todavía no se ha confirmado oficialmente la relación directa entre la botella y el crimen, el hallazgo podría aportar nuevas evidencias sobre uno de los casos más conocidos de la Inglaterra del siglo XIX.
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