Giro en la investigación de Adamuz: el primer informe de la CIAF sobre la tragedia
La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ha emitido una actualización clave sobre el accidente ocurrido en la línea de alta velocidad a su paso por Adamuz.
Tras finalizar la recogida de pruebas el 21 de enero de 2026, el equipo investigador ha identificado evidencias que apuntan a una fractura en la vía anterior al paso del tren siniestrado.
Muescas en las ruedas y un "escalón" en la vía
La inspección exhaustiva del tren Iryo permitió detectar daños específicos que explican la mecánica del accidente
Patrón en ejes impares: se hallaron muescas uniformes en las ruedas del lado derecho de los coches 2, 3, 4 y 5, específicamente en los ejes impares (la primera rueda de cada bogie).
Hipótesis del impacto: al existir una rotura en una soldadura del carril, el peso de la rueda provocaba que la parte anterior a la fractura descendiera levemente.
Efecto de la velocidad: A 200km/h, la primera rueda golpeaba la continuación del carril (creando un "escalón"), pero la segunda rueda pasaba tan rápido (3 centésimas de segundo después) que el carril no recuperaba su posición y no resultaba marcada.
Vuelco del carril: en el coche 5, las marcas cambiaron de patrón, lo que sugiere que el carril comenzó a volcarse hacia el exterior. Esto provocó que el coche 6 fuera el primero en descarrilar al perder totalmente la superficie de apoyo.
Tres trenes detectaron el fallo antes del siniestro
La investigación ha revelado un dato crucial: otras tres composiciones que circularon por la zona horas antes ya presentaban muescas compatibles en sus ruedas:
Iryo 109-011: pasó por Adamuz a las 17:21 h.
Iryo 109-003: pasó a las 19:01 h.
Renfe viajeros 130: pasó a las 19:09 h.
Este hallazgo refuerza la hipótesis de que la soldadura se fracturó mucho antes de que se produjera el descarrilamiento final.
Próximos pasos técnicos
La CIAF ha trasladado a sus dependencias en Madrid tanto los registradores de los trenes (Iryo y Alvia) como diversas muestras de carril extraídas bajo supervisión judicial. Las siguientes fases de la investigación se centrarán en:
Análisis metalográfico: estudio en laboratorio para determinar por qué falló la soldadura.
Análisis de datos: descarga y estudio de los registradores de eventos de los trenes implicados.
Verificación de hipótesis: corroboración de los hallazgos mediante cálculos técnicos detallados.
La Comisión reitera que estas conclusiones son provisionales y que su labor tiene como único fin la mejora de la seguridad ferroviaria, sin entrar en la determinación de culpas o responsabilidades legales.
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