La crítica de la prestigiosa publicación no escatima en elogios, calificando a "Lux" como una obra de arte atemporal y un trabajo que "suena a absolutamente nada más en la música actual".
Como respuesta inmediata, sus seguidores no tardaron en tomar las redes sociales para interpretar la melodía de la partitura.
Belén Aguilera busca transmitir la idea de que la felicidad no reside en un ideal perfecto o en una meta inalcanzable, sino en el presente.