Los trabajadores describen un escenario límite: cuentas embargadas, denuncias por impago y una deuda que ronda los 7.000 euros por empleado.
Un nuevo modelo para mejorar la atención sanitaria y reducir los tiempos de respuesta
Esta mega externalización tiene implicaciones políticas, porque fue la mayor por cuantía de la Generalitat de Catalunya en su último mandato y se hace con un "gobierno en funciones" de ERC