El presidente de EE.UU. intensifica el tono a pocas horas del fin del alto el fuego y condiciona el diálogo a la presencia iraní en Islamabad
El presidente de EE. UU. fía la paz hasta el 6 de abril mientras Teheran moviliza a un millón de efectivos ante el temor de una incursión terrestre
Apagones de internet y explosiones constantes sumen a la capital iraní en el pánico; los civiles describen escenas de terror y devastación.
La situación en Oriente Medio ha escalado con un ataque sin precedentes de Israel directamente sobre Teherán, la capital iraní, y objetivos clave del régimen, incluyendo el cuartel general de la policía y la sede de la emisora estatal IRIB. Esto ocurre tras los recientes bombardeos de Estados Unidos a tres sitios nucleares iraníes (Fordo, Isfahán y Natanz), que según el presidente Trump, causaron un "daño monumental". Irán ha prometido una retaliación con "consecuencias duraderas" y su ministro de Asuntos Exteriores se ha reunido con Vladimir Putin en Moscú. La comunidad internacional observa con gran preocupación, con protestas en todo el mundo y llamados a la contención para evitar una escalada mayor. La situación sigue siendo volátil.