Bustos defiende ante el juez que nunca ordenó retirar multas a familiares

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Bustos


El exalcalde de Sabadell (Barcelona) Manuel Bustos ha negado este martes en el juicio contra él por presunto tráfico de influencias en la Audiencia de Barcelona que nunca dio instrucciones para que le retiraran multas de tráfico a él o a sus familiares: "En ningún caso me aproveché de mi condición de alcalde".


En su declaración como acusado en la Sección 10 de la Audiencia por presuntamente retirar multas a familiares, Bustos ha asegurado que nunca ejerció su influencia como alcalde para lograr la retirada de sanciones, y ha explicado sobre una de las multas, a las puertas de la guardería de su hijo el 28 de marzo de 2012, que desconocía que se la hubieran impuesto porque su mujer llegó a tiempo para evitar que la grúa se llevara el vehículo: "La sanción no fue tramitada".


Sobre esta multa, que fue anulada por vicios probatorios, ha explicado que aparcó ese día con el coche de su mujer al ir a buscar a su hijo a la guardería pero que no fue en una parada de bus como afirma la fiscal -ya que había sido anulada- sino en un carga y descarga, y que para no influir en los técnicos de la grúa mandó a su mujer a retirar el coche antes de que se lo llevaran: "Si yo hubiera querido aprovecharme de mi condición de alcalde hubiera salido".


Ha justificado que poco después llamara al jefe de la Policía Local de entonces, el acusado Josep Miquel Duran, para hablar sobre el asunto porque quería advertirle de que el servicio de grúas se estaba saltando la norma no escrita de ser tolerante con las infracciones de aparcamiento ante los colegios y guarderías a la hora de recogida de los niños, una instrucción que se hace todavía hoy en día por motivos de "seguridad y movilidad".


Bustos, que ha admitido que en su conversaciones telefónicas era "locuaz e imprudente", ha indicado que después ya no se interesó más por esta multa y ha negado estar al corriente de que finalmente fue anulada porque la fotografía del vehículo cometiendo la infracción no permitía ver la matrícula.


SEGUNDA MULTA


Respecto a la retirada del coche de su exmujer por estar mal aparcado ante el hospital, cuando lo llevaba uno de sus hijos, el 22 de junio de ese año, Bustos ha alegado que pese a que el acusado Josep Miquel Duran avanzó el pago de la grúa, posteriormente él se lo devolvió, y no hizo seguimiento de la multa correspondiente y desconocía que la retiraron.


Bustos ha relatado que ese día pidió ayuda a Duran y al otro acusado, el entonces coordinador de Área de Espacio Público de Sabadell Xavier Izquierdo -que finalmente no ha declarado y lo hará en otra sesión del juicio- porque su hijo mayor estaba convaleciente de un cáncer, venía de un tratamiento y no podía asumir los trámites para recuperar el coche del depósito municipal, y que les pidió discreción para protegerles de personas que le odian y que querían hacerle "daño".


Sobre este caso, Duran ha explicado que él adelantó el dinero, 133,50 euros, de su propio bolsillo y no de la caja de la Policía Local, tal y como afirma la Fiscalía, que le atribuye un delito de malversación, y a preguntas de su abogado, ha abundado que jamás tuvo ninguna queja o sanción por un descuadre en la caja.


Asimismo, el exjefe policial ha añadido que acogió a los hijos de Bustos en su despacho y les ayudó en los trámites porque "no eran cualquier persona, eran los hijos del alcalde" y estaban en una situación complicada puesto que uno estaba enfermo y se encontraba mal.


Preguntado sobre un informe que adjuntó a las alegaciones contra la multa, por el que le acusan de falsedad documental, ha expresado que en ningún momento Bustos le pidió que lo escribiera: "Tenía la buena intención de aportar mi visión en el informe" al haber sido testigo directo, algo que hacía en algunos casos.


PINCHAZOS TELEFÓNICOS


La abogada de Bustos, Debora Quintero, ha pedido durante el trámite de cuestiones previas que se anulen los 'pinchazos' telefónicos a su cliente, en los que se sustenta toda la causa, porque están "contaminadas" ya que se autorizaron en base a 16 indicios que no apuntaban a la comisión de delitos concretos.


La magistrada Montserrat Comas lo ha rechazado porque existen dos sentencias por el caso del enchufe a una exalto cargo en el Ayuntamiento de Montcada i Reixac (Barcelona) del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) y el Tribunal Supremo que avalaron la legalidad de dichas escuchas.


Bustos se enfrenta a una petición de la Fiscalía de dos años de prisión, seis años de inhabilitación para ejercer un cargo público y una multa de 400 euros por cada uno de los dos delitos de tráfico de influencias, mientras que para el exmando policial pide seis años y medio de cárcel por tráfico de influencias, malversación de caudales públicos y falsedad documental, y 19 años de inhabilitación.


El juicio es el de una de las más de 30 piezas separadas del caso Mercurio de presunta corrupción en torno al Ayuntamiento de Sabadell en la época del exalcalde socialista, de las que en torno a la mitad han sido archivadas.


El caso de la colocación a dedo de una exalto cargo del tripartito en el Ayuntamiento de Montcada i Reixac ya llegó a juicio en el TSJC, que condenó a un año y cuatro meses a Bustos, una pena confirmada por el Tribunal Supremo.

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