Los golpes de Maduro favorecen el heroísmo de Guaidó

Ludmila Vinogradoff
Corresponsal internacional

Guaidu00f3 golpeado


El régimen de Nicolás Maduro está acumulando millas de violencia. Cree que con las agresiones va a derrotar a Juan Guaidó y a todos los millones de venezolanos que le adversan. No, es todo lo contrario. Lo está ayudando a surgir como un héroe.


Está comprobado históricamente que la víctima del poderoso despierta más empatía y solidaridad que el victimario. La victimización es más rentable políticamente.


Y eso es lo que está ocurriendo entre los dos gobiernos paralelos y antagónicos que mandan en Venezuela desde hace un año: el ilegítimo del usurpador Maduro y el legítimo del presidente interino y de la Asamblea Nacional, el joven Guaidó.


El primero tiene el poder de las armas y de un Ejército corrupto que lo sostiene en el poder junto a las mafias de criminales narco guerrillas y terroristas mientras que el segundo tiene a su favor nada menos que el 85% de la mayoría nacional y 59 países que lo apoyan internacionalmente.


El régimen de Maduro no pierde oportunidad de atacar y arremeter contra Guaidó y su entorno como ocurrió este martes cuando regresó a Caracas tras cumplir una exitosa gira por las Américas y Europa en la que la comunidad internacional le brindó su reconocimiento y apoyo, incluido el de Donald Trump.


Si el chavismo no hubiera atacado, a Guaidó no le hubiera pasado nada como lo había prometido el número dos del régimen Diosdado Cabello y no hubiera sido el centro de la atención mundial. La violencia que desataron los “colectivos” paramilitares del régimen, disfrazados de empleados de la sancionada aerolínea Conviasa, le regalaron a Guaidó los titulares de la primera página de la prensa mundial.


El régimen debería haber aprendido la lección desde enero pasado cuando al dar el golpe parlamentario (nombramiento de Luis Parra) catapultó a Guaidó a las primeras páginas de la prensa internacional. Y ayer fue igual cuando volvió a Caracas tras su gira internacional de tres semanas.


La golpiza que le dieron a Guaidó y su esposa la primera dama Fabiana Rosales, los diputados, la desaparición forzosa de su tío Juan Pablo Márquez al pasar la migración del aeropuerto y los ataques contra los periodistas que fueron a cubrir la llegada al aeropuerto es inadmisible que siga ocurriendo. Al régimen le convendría liberar al tío de Guaidó, que ya lleva más de 24 horas secuestrado.


Los caprichos del número dos del régimen meten en problemas a Maduro y ya es hora de que se pongan de acuerdo y concilien sus planes porque a la hora del cese de la usurpación cada quien mirará por lo suyo donde salvarse y ninguno le dará la mano al otro.


Los periodistas venezolanos fueron el objetivo de los “colectivos” que armados, con cuchillos y sustancias tóxicas desplegaron su odio y violencia para rociar a los reporteros en el aeropuerto de Maiquetía. La lista es larga de los afectados.


Nurelyin Contreras, cuya larga cabellera rubia fue arrancada por una chavista rabiosa, fue golpeada y mordida. El ovillo de pelos arrancados es la prueba de la agresión que mostraron en el canal digital Corte de Punto para el que trabaja. Otros periodistas también sufrieron el embate de la violencia chavista.


La cuenta de las violentas millas acumuladas del régimen la llevan las ONG y las organizaciones de los derechos humanos. Son cientos de miles de delitos cometidos a lo largo de los 7 años de Maduro y de los 21 años de chavismo, que no se olvidan ni prescriben.


A Maduro le conviene abandonar su política de martirizar a la oposición. El ejemplo de que los cubanos lo han hecho así y les ha dado resultado durante más de 60 años no aplica para Venezuela porque siempre le saldrá un líder como Guaidó que le reclame el secuestro de su tío: “Nada nos detuvo a regresar al país, pero retienen a un miembro de mi familia ahora desaparecido por la cobarde dictadura. Maduro es un cobarde que no da la cara ni se atreve a pisar una calle del mundo sin seguridad, arremete contra los demócratas”.


Los caprichos violentos del número dos del régimen meten en problemas a Maduro y ya es hora de que ambos se pongan de acuerdo y concilien sus planes porque cuando llegue el cese de la usurpación cada quien mirará por lo suyo donde salvarse y ninguno le dará la mano al otro. La picada como naturaleza del escorpión predominará en las relaciones. 

Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.



Más autores

Opinadores
Leer edición en: CATALÀ | ENGLISH