Garriga asegura que la CUP no está dispuesta a tener imposiciones

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Garriga



El diputado de la CUP en el Parlament ha asegurado que el partido quiere negociar unos presupuestos pero ha afirmado que "no aceptaremos cambio de cromos, o imposiciones a priori. Pondremos todas las voluntades políticas", en una entrevista de Europa Press.


Sobre el acuerdo con JxSí que insta a la CUP a no votar contra las medidas encaminadas a la independencia, ha avisado de que la estabilidad parlamentaria no se fija en un acuerdo: "El acuerdo es un elemento más que posibilita la estabilidad, pero ni la determina al 100% ni la CUP está sometida a él".


Para Garriga, los Presupuestos son necesarios si se quiere hacer un Govern de nuevas gobernanzas y nuevos objetivos; pero sin ellos no hay capacidad de gobernar, y con los presupuestos prorrogados esa capacidad "se ve minimizada completamente".


Ha añadido que estarán encantados de "discutir" unas cuentas si se elaboran sobre el eje social, como el propio Garriga pidió en su primera intervención en el Parlament.


Otra petición que hizo en ese discurso es dejar de subvencionar colegios privados que segregan por sexo, y ha aclarado que su petición no responde sólo a la ideología de la CUP, sino a la necesidad y la urgencia que supone que hay "niños en barracones" a los que deberían ir destinadas esas partidas.


Por eso afirma que es uno de los puntos que se plantearán al negociar las cuentas, pero recuerda que ninguna de las dos partes pueden decir "alegremente que darán satisfacción a todos los compromisos ideológicos" porque hay necesidades urgentes.


NO MÁS PRESSING CUP


"El condicionamiento de necesidad nos obliga a ambas partes; nos obligará también a nosotros en algunas cosas", asume, aunque insiste en que no aceptarán presiones por parte de nadie otra vez, dice.


"Esperemos que no se haga de nuevo un 'pressing CUP' porque les saldrá mal. Espero que el debate sobre Presupuestos se dé en el marco de discusión política que requieren unos presupuestos, porque, si no, sería de locos", ha aclarado.


18 MESES


Para Garriga, los tiempos son muy importantes en política, por lo que cree que el plazo de 18 meses fijado para el proceso a la independencia debe cumplirse, aunque recuerda que ellos no lo propusieron: "Es una propuesta de los que hoy están en el Govern. De entrada es una promesa de supuesto obligado cumplimiento; se tiene que intentar cumplir".


Considera que el cumplimiento de los tiempos determinan "si hay voluntad política de llevarlo a buen puerto o vivir en la eternización" y advierte de que la CUP no quiere vivir en el proceso permanente.


Por eso ha reprochado las voces que han cuestionado los 18 meses, no tanto por si suman o restan meses, sino por abrir un debate que ya estaba cerrado: "Hay que hacerlo de forma ágil, inteligente, rápida y segura. Seguridad, toda; pero concretada en el tiempo".



PAGA EXTRA


Sobre la enmienda que JxSí introdujo para que la paga extra de 2012 de los funcionarios de la Generalitat fuera abonada cuando los Presupuestos lo permitieran --y que la propia JxSí modificó al saber que podría suponer el voto negativo de la CUP en el primer pleno ordinario tras el pacto--, ha dicho que para él no habría supuesto una ruptura del acuerdo, a diferencia de lo que "algunos querían hacer creer".


Con todo, tras la concesión de JxSí que acabó con el voto a favor por unanimidad del hemiciclo y el apoyo de los sindicatos, se cuestiona: "¿Se habría dado esta situación en un escenario en que la CUP no hubiera tenido el papel que hoy tiene? Seguramente no".

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