martes, 30 de noviembre de 2021

Un 14% de los niños barceloneses sufren una "carencia material severa", según la síndica de greuges

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La síndica de greuges de Barcelona, Maria Assumpció Vilà, considera que la cobertura de necesidades en el Ayuntamiento de Barcelona ha sido "tardía" y todavía es "insuficiente", a pesar del esfuerzo del consistorio para incrementar las ayudas individuales de comedor escolar.


Así, Vilà ha recomendado al Comisionado de Educación y Universidades que considere la ampliación de las becas extraordinarias de comedor (las que cubran la totalidad de comidas) como una "prioridad" para dar respuesta a todas las situaciones de necesidad.


A partir de los datos existentes en el Barómetro de la infancia y las familias 2014, la síndica calcula que un 14,2% de los niños entre 3 y 16 años, presumiblemente 26.571, se encuentran en una situación de "carencia material severa", mientras que las ayudas extraordinarias se sitúan este curso en la ciudad en 12.077, según datos del pasado diciembre. La diferencia todavía es "demasiado importante", según la defensora.


Después de estudiar una queja de la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Catalunya (FAPAC) y algunas AMPA, en el marco de la campaña SOS becas comedor, la resolución de Vilà sugiere también que el alumnado de secundaria siga teniendo acceso a las ayudas individuales de comedor, sin la necesidad de tener que desplazarse a otros centros educativos.


También plantea que se estudien las medidas correctoras adecuadas para minimizar el impacto del período de tramitación de las ayudas individuales de comedor en los centros escolares, especialmente, en los centros educativos de los barrios con unos índices de necesidad más grandes. Algunas de las zonas con más familias en situación de vulnerabilidad son Nou Barris, la franja Besòs y algunos barrios de Ciutat Vella, Sants-Montjuïc y Horta-Guinardó.


Vilà propone al Ayuntamiento que prevea una partida abierta de presupuesto a efectos de poder incorporar al sistema de becas aquellos casos en los que se pueda generar la necesidad, ya que el sistema educativo es responsable de los comedores escolares y sus ayudas.


Con carácter más general, la síndica opina que, para garantizar la equidad educativa, hay que pensar las medidas a poner en marcha en aquellos territorios de la ciudad que, por razones de vulnerabilidad económica, presentan un mayor índice de necesidad, y también niños y adolescentes con unos índices más altos de repeticiones, absentismo o abandono escolar.


IMPORTANTE ESFUERZO MUNICIPAL


En el informe, la síndica reconoce el importante esfuerzo realizado por el Ayuntamiento, desde el pasado mandato y el inicio de la actual, para incrementar las cantidades destinadas a las ayudas de becas comedor, con unos aumentos de un 12, 42%, el curso 2013-2014; de un 18,07%, el curso 2014 a 2015, y de un 30,08% el curso actual. El aumento en ayudas extraordinarias ha sido del 51,88% respecto el curso 2014-2015.


Con todo, la defensora cree que es insuficiente. Según los cálculos hechos por la Sindicatura a partir de los datos existentes en el Barómetro de la infancia y las familias 2014, en Barcelona, presumiblemente, hay 26.571 niños entre 3 y 16 años que se encuentran en situación de carencia material severa, un 14,2% del total.


El pasado diciembre, el Ayuntamiento hizo públicos los primeros datos sobre las ayudas individuales de comedor para el curso 2.015-2016. Se habían concedido 22.464 ayudas, de los que 12.077 son extraordinarios, los que cubren todas las comidas. Así, la distancia a recorrer entre los presumibles 26.571 niños en situación de carencia material severa y los 12.077 niños que han recibido la ayuda extraordinaria es todavía muy significativa y plantea dudas importantes sobre el alcance de las ayudas ante la afectación que la crisis económica tiene entre los niños.


También se deniegan un 20% de las solicitudes de becas comedor para no cumplir los requisitos de las convocatorias, y se presume que hay un porcentaje significativo de familias que no llegan a formalizar las solicitudes por no reunir los requisitos necesarios, según informaciones que han hecho llegar a la síndica diferentes escuelas públicas de la ciudad y los promotores de la queja.


Los principales motivos por los que se deniegan las solicitudes o directamente no se presentarían son porque no se cumple con el Indicador de Renta de Suficiencia de Catalunya, establecido en 7967 euros anuales por persona, lo que puede dejar fuera a muchas familias con necesidades. También se deniegan becas debido a la declaración de renta. En muchas familias, este baremo puede haber quedado obsoleto porque las circunstancias laborales pueden variar mucho de un año a otro.


Más allá de las cifras, hay que tener en cuenta que hay también un número importante de niños y adolescentes que, sin llegar a esta situación de carencia material severa, forman parte de hogares familiares en situación de carencia material de fragilidad en cuanto a las garantías de una alimentación adecuada y los que deberían ir dirigidas las becas ordinarias.


CAMBIAR EL SISTEMA DE CÁLCULO PARA EL OTORGAMIENTO DE LAS AYUDAS


Vilà dice que hay que cambiar el sistema de cálculo que se utiliza para otorgar las becas comedor con el objetivo de hacer un reconocimiento real de las situaciones en que se hace necesario el otorgamiento de las ayudas individuales de comedor.


Ahora, para otorgar una beca comedor, se tiene en cuenta el Indicador de la Renta de Suficiencia (IRSC) y la síndica considera que, a partir de la referencia que establece la tasa AROPE, aplique un multiplicador del IRSC para aumentar la renta a partir de la cual se pueda solicitar una beca. La tasa Arope es el índice que se aplica en Europa para establecer el umbral de pobreza de las familias que reúnen dos o tres de las siguientes condiciones:


- Disponer de unos ingresos inferiores al 60% de la renta media disponible.


- La carencia material severa. Aquella población que vive en hogares y no dispone, como mínimo, de cuatro de los siguientes conceptos: no poder mantener el hogar a una temperatura adecuada los meses de invierno, poder hacer una comida de carne, pollo o pescado cada dos días, poder ir de vacaciones una semana al año, disponer de un coche, una lavadora, una televisión a color o un teléfono o poder hacerse cargo de gastos imprevistos.


- Personas que viven en hogares con una muy baja intensidad de trabajo.

1 Comentarios

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Quizás sería más rentable destinar los siete millones de euros anuales que creo nos cuesta esta inútil Institución, a ayudar a la gente realmente necesitada. ¡Así por lo menos haríamos algo útil por ellos! Claro que dejaríamos en el paro a los politicastros colocados en tan inútil canonjía.

escrito por antonio 09/mar/16    18:31

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