Maduro instaura la Asamblea chavista ante el temor opositor y el rechazo internacional

|

Chavistasapoyoasambleanacionalconstituyente


Al grito de “victoria popular”, sin la más mínima resistencia opositora y haciendo oídos sordos al rechazo internacional, la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) se ha instalado en Caracas para blindar legal y jurídicamente al régimen chavista de Maduro.


Envueltos en un ambiente festivo los más de 500 delegados acompañados de miles de afines se instalaron en los escaños del Palacio Federal Legislativo que ya habían abandonado los diputados de la Asamblea Nacional de mayoría opositora.


Llegaron y colgaron de nuevo en las paredes del Salón Elíptico del Palacio Federal Legislativo los retratos del Libertador Simón Bolívar y del “comandante eterno” Hugo Chávez que fueron testigos de las promesas y juramentos de defender al país de la "derecha fascista" y el "imperialismo".


La que fue ministra de Asuntos Exteriores, Delcy Rodríguez, fue nombrada presidenta de una Asamblea Nacional Constituyente en la que más de la mitad de sus integrantes tienen entre 19 y 35 años. "Quiero que se pongan de pie para agradecer a Nicolás Maduro, que se hizo gigante el día de hoy, creció sobre sí mismo".


"Esta derecha contrarrevolucionaria tiene que saber que nunca volveremos al pasado. Si no toma el camino democrático, se impondrá la justicia", dijo la nueva presidenta en relación al “profundo conflicto histórico” que vive Venezuela. Asimismo, mandó un mensaje a la comunidad internacional: "Le decimos que no se equivoquen con Venezuela: resolveremos nuestro conflicto sin injerencia extranjera".


MAGISTRADOS EXILIADOS Y OPOSITORES AMENAZADOS


Unas palabras que no dejan indiferentes a los opositores que temen que la persecución de los disidentes aumente con la consolidación del régimen chavista. En este sentido la Embajada de Chile en Venezuela informó este viernes que recibió en su sede en Caracas a un sexto magistrado, el abogado Luis Marcano Salazar, integrante del Tribunal Supremo de Justicia que la Asamblea Nacional de mayoría opositora designó hace dos semanas.


Al mismo tiempo, el Gobierno de Panamá anunció que había concedido asilo político a los magistrados Gustavo Sosa Aguirre y Manuel Espinoza Melet. En un comunicado, la cancillería panameña reconoció que ambos juristas solicitaron protección al entrar “hace varios días” a la residencia y misión diplomática de ese país en Caracas. Además de los otros seis refugiados en la embajada de Chile, el juez de la Sala Penal Alejandro Rebolledo ha elegido su exilio en Estados Unidos.


El parlamento de mayoría opositor nombró el 21 de julio 33 magistrados en sustitución de los jueces designados, de forma ilegal según el nuevo legislativo, por la Asamblea Nacional chavista en diciembre de 2015. La designación no fue reconocida ni por el Gobierno de Nicolás Maduro ni por el Supremo en funciones, leal al oficialismo, que prometió sancionar a los recién nombrados. Un magistrado, Ángel Zerpa Aponte, ya está en prisión.


Entre las reacciones internacionales destaca el anuncio del presidente francés, Emmanuel Macron, que se había propuesto como mediador entre el chavismo y la Mesa de Unidad Democrática (MUD). El Vaticano también expresó su temor por el curso de acontecimientos que pueden "hipotecar el futuro". El episcopado venezolano fue más vehemente en el repudio de la ANC.


Sin embargo, el acto inaugural de la nueva Constituyente contó la "bendición" de un sacerdote, el padre jesuita Numa Molina. "Vengo a bendecir a un pueblo que se volcó por la paz como una sola voz. Cómo un cristiano puede negarse a bendecir lo que pide todo un pueblo".


Asimismo, Diosdado Cabello, uno de los hombres fuertes del Gobierno y de la ANC, anunció mano dura. “Los poderes constituidos no podrán impedir las decisiones soberanas y plenipotenciarias” que surjan de la Asamblea. La oposición entendió de inmediato un inminente levantamiento de la inmunidad parlamentaria y la pulverización del Ministerio Público.


Freeddy Guevara, uno de los dirigentes más duros de la MUD también se sumó a la escalada del revanchismo: "No dejaremos de ir al palacio, es nuestro espacio. Si ellos quieren sacarnos, que sea a patadas. Esta es una lucha entre la obediencia y la desobediencia. El punto de quiebre de una dictadura es cuando la deslegitimación llega al tuétano". 



Sin comentarios

Escribe tu comentario




He leído y acepto la política de privacidad

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
AHORA EN LA PORTADA
ECONOMÍA
Leer edición en: CATALÀ | ENGLISH