Un nuevo hallazgo científico abre la puerta a reforzar la inmunoterapia en cáncer de pulmón y páncreas

Investigadores identifican una proteína clave que ayuda a los tumores a esconderse del sistema inmunitario y plantean una nueva estrategia terapéutica

|
Specialist analyzing dna microscope laboratory wearing face mask glasses gloves protection science engineer using magnifying glass optical microscopic tool close up
Científicos estadounidenses hallan una proteína que puede servir como "escudo" contra el cáncer. Foto: Freepik

 

La investigación en cáncer acaba de dar un paso que podría resultar decisivo en el tratamiento de dos de los tumores más agresivos: el cáncer de pulmón y el cáncer de páncreas. Un equipo científico del centro médico estadounidense NYU Langone Health ha identificado una nueva diana terapéutica que podría mejorar la eficacia de la inmunoterapia, uno de los grandes avances oncológicos de la última década.

El estudio, publicado en la prestigiosa revista científica Nature, revela que una proteína producida por las células tumorales en situaciones de estrés —denominada lipocalina 2 (LCN2)— desempeña un papel clave en la capacidad del cáncer para esquivar el sistema inmunitario. Bloquear su acción podría convertir tumores especialmente agresivos en más vulnerables a los tratamientos actuales.

 

Cómo los tumores logran “esconderse” del sistema inmunitario

Para entender la relevancia del descubrimiento, conviene recordar cómo funciona la inmunoterapia. Este tipo de tratamiento no ataca directamente al tumor, sino que estimula el sistema inmunitario del propio paciente para que identifique y destruya las células cancerosas.

Sin embargo, algunos tumores, como los de pulmón y páncreas, desarrollan mecanismos sofisticados para protegerse. Según el estudio, cuando las células cancerosas se encuentran en condiciones adversas —como la falta de nutrientes debido a su crecimiento acelerado— activan un mecanismo interno llamado respuesta integrada al estrés (ISR).

Este sistema actúa como un “modo supervivencia”. Las células tumorales, que crecen de manera descontrolada y consumen grandes cantidades de recursos, viven en un estado casi permanente de estrés. Esa activación constante de la ISR desencadena la producción de la proteína LCN2, que contribuye a crear un entorno que dificulta el ataque del sistema inmunitario.

Close up scientist holding glassware
El avance funcionaría como una especie de escudo frente a las defensas del organismo. Foto: Freepik 

En términos sencillos, el tumor genera una especie de “escudo biológico” que lo protege frente a las defensas del organismo.

 

Bloquear la proteína LCN2: una nueva estrategia prometedora

El equipo investigador diseñó fármacos experimentales para bloquear la acción de la lipocalina 2 y probó su efecto en modelos animales. Los resultados fueron significativos: al inhibir esta proteína, el crecimiento del tumor se ralentizó y el sistema inmunitario recuperó parte de su capacidad para atacar las células malignas.

Además, los tumores tratados se mostraron más sensibles a la inmunoterapia, lo que sugiere que este enfoque podría utilizarse como tratamiento combinado en el futuro. En otras palabras, no se trata de sustituir las terapias actuales, sino de potenciarlas.

Aunque los resultados proceden por ahora de estudios en ratones y todavía queda recorrido hasta su posible aplicación clínica en humanos, el hallazgo identifica una nueva vía de investigación con un potencial considerable.

 

Por qué este avance es especialmente relevante

El cáncer de pulmón y el cáncer de páncreas presentan tasas de supervivencia limitadas en fases avanzadas y suelen mostrar resistencia a diferentes tratamientos. En el caso del cáncer de páncreas, la agresividad del tumor y su detección tardía complican especialmente el abordaje terapéutico.

Que se haya identificado un mecanismo concreto que facilita la evasión inmunitaria supone un avance relevante, ya que permite intervenir en uno de los puntos débiles del sistema tumoral. La clave está en comprender que el cáncer no solo crece sin control, sino que también desarrolla estrategias activas para sobrevivir y evitar ser destruido.

Este descubrimiento aporta una nueva pieza al complejo puzle del tratamiento oncológico y refuerza la idea de que la medicina personalizada y combinada será fundamental en el futuro.

Sin comentarios

Escribe tu comentario




He leído y acepto la política de privacidad

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
AHORA EN LA PORTADA
ECONOMÍA