“Una idea genial”, comedia de equívocos y enredos con muchas puertas

Susana Garachana ha traducido y adaptado al catalán una comedia cómica del actor y autor francés Sébastien Castro que se ha presentado en el Condal.

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Los protagonistas del enredo
Los protagonistas del enredo

 

Pablo-Ignacio de Dalmases

 

La comedia es como la goma de mascar: un género adaptable a cualquier circunstancia, capaz de asumir toda suerte de tonos, contenidos y propósitos. Desde la comedia dramática, que incorpora elementos propios del género vecino más ambicioso, al puro disparate cómico. Y sin duda el veterano y prolífico actor francés, autor a la vez de cierta obra teatral, Sébastien Castro, escribió “Una idea genial” con el mero propósito de divertir al respetable, tarea en la que parece ha demostrado fehacientemente sus capacidades.

Porque esta obra que bajo la dirección de Xavier Rocart se ha estrenado en el teatro Condal nos retrotrae a un género que habíamos ya casi olvidado, pero que siempre tiene buena acogida por su capacidad de distraer sin mayores complicaciones. “Una idea genial” es lo que antes se denominaba una comedia de enredos basados en la confusión de las identidades de los personajes, circunstancia que da lugar a que el autor construya un esquema escénico disparatado y basado en una acción sumamente dinámica que obliga a aquellos a desplazarse incansablemente por el escenario y aparecer y desaparecer merced a la utilización de numerosas puertas habilitadas al efecto por el escenógrafo haciéndolo con sucesivos cambios de fisonomía. Todo ello con el objetivo de provocar situaciones desopilantes, a cuál más absurda puesto que, como dice Garachana, traductora y adaptadora, a la vez que intérprete, “la intenció de Castro és fer riure, fer molt riure, i ho fa a través de les situacions i del llenguatge. És per això que a França se’l considera un Feydeau modern”.

Como es natural, este tipo de obras exige de la concurrencia de intérpretes de acreditada versatilidad, capaces de cambiar de vestuario una y otra vez, aparentar que son lo que no son, asumir identidades diferentes que a veces resulta incluso difícil advertir a cuál de cada una de ellas están encarnando en cada momento. Todo con un movimiento escénico incansable, aparentemente desordenado pero que, sin embargo, exige de una gran preparación y un cuidado ensayo. Terea que cumplen con acreditada solvencia profesional Lluís Villanueva, Xavi Mira y Anna Azcona con la mencionada Garachana.

En “Una idea genial” no hay mensaje alguno y el público saldrá de la función sin otra sensación que la de haber disfrutado de noventa minutos divertidos que no es poca cosa.

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